25 de enero 2008 - 00:00

"Telefé prueba actrices y después contrata modelos"

La actriz explica que la versión de «La señorita Julia » trasladó la acción de la pieza a una noche de 1957, «en plena post revolución libertadora».
La actriz explica que la versión de «La señorita Julia » trasladó la acción de la pieza a una noche de 1957, «en plena post revolución libertadora».
Simpática y comunicativa, Laura Azcurra está muy lejos del prototipo de histérica que imaginó August Strindberg para «La señorita Julia», su pieza más célebre, estrenada en 1889, sobre la conflictuada hija de un aristócrata que durante una noche de fiesta intima con uno de sus criados, que luego la manipula y descarga en ella todo su resentimiento y frustración. La nueva versión que se acaba de estrenar en el Teatro Del Nudo, tiene dirección de Claudio Ferrari. «Julia es un personaje bastante perverso, pero como diría mi maestro de dramaturgia, Mauricio Kartun, los buenos personajes no están psicoanalizados», apunta la actriz en diálogo con este diario.

Azcurra debutó en cine a los 16 años en «Despabílate amor» de Eliseo Subiela, de allí saltó a la televisión donde tuvo repercusión principalmente por dar vida a una malvada en «Soy gitano». En la actualidad sigue siendo muy convocada por el cine independiente y también ya se atrevió como conductora de un programa de cable.

Periodista: Ante todo ¿la eligieron para conducir «Ciudades y copas» por su cultura alcohólica?

Laura Azcurra: Para nada. Yo no soy bebedora. Ni siquiera me gusta la cerveza. De vez en cuando tomo vino tinto fino o champagne. Pero como soy muy curiosa probé todo lo que me daban, sin ningún problema. Sólo una vez me puse un poco alegre. Fue en Brasil, en un lugar maravilloso donde venden los mejores espumantes.

P.: ¿Y cómo le fue con el ron cubano?

L.A.: ¡No, a Cuba no fuimos! Discovery Channel se mantiene muy firme con el tema del bloqueo a Cuba.

P.: ¿Le ofrecieron conducir otros programas?

L.A.: Sí, de todo tipo. pero ninguno me pareció muy potable. Trabajar en televisión es muy difícil, a mí me han ofrecido un montón de cosas que no me interesan y resulta que cuando algo me gusta, no me dan bola. Este año yo me moría por actuar en «Aquí no hay quien viva» y le pedí a Claudio Villarruel que por favor me tomara una prueba; lo perseguí durante meses, pero no hubo manera. No entiendo cómo se manejan en Telefé, hacen casting de actrices y de repente contratan a una modelo.

P.: A propósico ¿por qué dejó de trabajar para Pol-ka?

L.A.: Yo siempre fui muy leal con el chueco Adrián Suar, tanto en los éxitos como en los fracasos. Incluso cuando me llamó para «Pensionados» que ya se estaba yendo a pique en plan Titanic, le dije: «estoy para lo que necesités». Pero, bueno, después de cinco años quise probar otros espacios y tener un desafío actoral más interesante.

P.: Y el rol protagónico que nunca tuvo...

L.A.: Sí, de ahí pasé a «Canal 9» con un proyecto divino, « Paraíso rock» que fue un poco maltratado, pobrecito, pero al menos se sigue transmitiendo en España, mis amigos andaluces lo ven todas las tardes.

P.: «La Señorita Julia» transcurre originalmente durante la «noche de San Juan», pero en la versión que acaba de estrenar la ubicaron en otro contexto.

L.A.: Sí, porque eso era en el hemisferio norte, donde celebran el solsticio de verano; pero como la realidad sueca es muy ajena a nosotros Claudio Ferrari trasladó la acción al Buenos Aires de 1957, transcurre en plena post revolution libertadora.Es una obra que tieneque ver con la lucha de clases y la lucha de sexos, ella es una tipa aristocrática que decide jugar un rato con su chofer durante un baile de carnaval y ese affaire transcurre en medio de la algarabía de esa noche y de la locura de las máscaras.

P.: Además de eso ¿fue muy intervenido el texto de la obra?

L.A.: Muy poco. Los personajes ahora hablan en porteño y hay leves referencias al contexto político de aquellos años. En algún momento Julia le pregunta a su criado si es peronista, pero en general el texto es bastante fiel al original. El personaje que más cambios sufrió es el de Cristina, la cocinera, que en Strindberg tiene una actitud un poco más tranquila y neutral y acá es parte activa..

P.:¿Qué explicación le da usted a la conducta de Julia?

Laura Azcurra: Julia está acostumbrada a jugar con la gente, a someterla a sus caprichos. Pero también hay que tener en cuenta que ella tuvo un pasado muy difícil. Julia se crió con valores muy distorsionados, con una madre ausente y una imagen paterna muy fuerte, la de un hombre poderoso y corrupto que hizo su fortuna por medios ilegales. Creo que ni ella misma sabe lo que va a ocurrir esa noche, le da miedo su criado y al mismo tiempo la atrae muchísimo, es una relación muy perversa.

P.: ¿Sus próximos proyectos?

L.A.: Me voy a presentar en el Teatro San Martín para un casting y estoy preparando un espectáculo humorístico, casi de stand up, con Daniel Campomenosi del grupo Los Prepu, que vamos a estrenar en abril.

Entrevista de Patricia Espinosa

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