El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Las especificaciones se aprobaron en 1999, pero por temas relacionados con la seguridad y las protecciones contra la copia, no se lanzaron masivamente sino hasta mediados de 2000. Otros problemas que surgieron, además del mencionado, fueron temas tales como atrasos en el desarrollo de los reproductores apropiados así como también el escaso interés que mostraban las discográficas a la hora de adoptar el nuevo medio digital.
Si bien es probable que los DVD-Audio funcionen en cualquier reproductor hogareño, existen en el formato zonas específicamente diseñadas para el tema sonido que los reproductores más antiguos no son capaces de reproducir. Sony y Philips, que en su momento impusieron el estándar de los CD de audio en el universo de los CD ROM y derivados, desarrollaron un formato propio de alta calidad denominado Super Audio CD (SACD), cuya versión definitiva se dio a conocer a finales de 1999.
La caracterísitica de este formato híbrido es que utiliza discos de DVD y que estuvo diseñado para proveer una especie de puente entre una tecnología saliente y otra que recién entraba en el circuito de consumo.
Ambas compañías hicieron intentos por introducir reproductores del formato en los primeros meses de 2000, pero rápidamente fueron superados por el avance de la tecnología DVD, más que nada debido a los costos prohibitivos de los reproductores de SACD. Así y todo, hacia finales de 2001 se podían conseguir más de 500 títulos muisicales editados en este formato.
El desarrollo del sonido digital se ha incrementado con el pasar de los años, y aunque el DVD-Audio no está demasiado difundido, es claro que los DVD ofrecen cada vez más opciones cuando se trata de sonido, tanto para películas como para DVD principalmente dedicados a música o recitales.
Dejá tu comentario