No hace tantos años, la gente coleccionaba su música en discos de vinilo, que habían reemplazado a los de pasta, y muy pronto aparecieron opciones como el efímero «magazine» y el cassette. La introducción de los discos ópticos produciría un cambio radical en este medio y muy rápidamente aparecieron los CD de audio, que se impondrían como estándar también para los CD ROM.
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No siempre gana la mejor tecnología y no suelen ser ni la eficiencia ni la máxima calidad los patrones rectores del avance industrial.
Cuando a finales de los '70 hicieron su aparición los primeros formatos de cinta de video, muy pronto quedaron sólo dos rivales para disputarse un mercado que se vislumbraba infinito. Pese a su calidad de imagen superior, el Betamax fue discontinuado porque el Video Home System ofrecía otras ventajas que tenían que ver más con la practicidad que con la calidad: el VHS permitía almacenar más minutos de imagen y las operaciones de avance/retroceso de la cinta se realizaban en menos tiempo. La llegada de los '90 traería la extensión de los registros digitales al mundo de las imágenes de consumo hogareño, y a mediados de la década debutaría el DVD, un formato con varias características exitosas: transportabilidad, compatibilidad informática y calidad de imagen. Eso sin olvidar que paralelamente al VHS hubo otra tecnología de discos ópticos, el Lasedisc, que tuvo un breve auge a finales de los '80, pero que no pudo imponerse.
Así, la aparición y desarrollo del DVD ha desplazado casi totalmente al VHS. En nuestro país, la inserción del formato digital ya casi alcanza a 30% de los hogares, con concentraciones en las grandes urbes, lo que explica por qué todavía se siguen editando títulos en VHS. Comparativamente, la producción masiva de DVD es más barata que su contraparte en cinta magnética y se estima que en 2007 dejarán de editarse películas en VHS en los Estados Unidos, una tendencia que se transformará en mundial hacia finales de la primera década del siglo.
Un dato adicional: los DVD han demostrado una debilidad en el mercado de los alquileres: el uso poco cuidadoso tiende a deteriorar la cubierta de plástico de los discos, lo que resulta en que en poco tiempo se transformen en material descartable, ya que el láser lector no puede atravesar esa auténtica barrera de rayaduras.
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