Al quedar alojado en una dependencia policial, «Pipi» fue registrado con otra identidad como un delincuente sin demasiada importancia, pero los policías paraguayos se asombraron cuando este fin de semana recibió la visita de tres prestigiosos abogados de Asunción. Como el perfil del detenido no se condecía con los clientes de los letrados que cobran altísimos honorarios, los policías paraguayos comenzaron a sospechar.
El principio de la identificación se dio gracias a
Schaerer advirtió que podía tratarse del último prófugo de la banda que secuestró y mató a Peralta.
Dejá tu comentario