Con más basura que nunca, desparramada en sus calles, amaneció ayer la Capital Federal en el primer día del nuevo sistema de recolección de residuos «Area Limpia». Aducen que hubo confusión con los límites de las concesiones.
Más de una decena de barrios porteños amanecieron ayer con parvas de bolsas de basura acumuladas y desparramadas en sus calles, el día que debutó el nuevo sistema de recolección de residuos de la Capital Federal denominado «Area Limpia». El Gobierno porteño aplicó multas a dos concesionarias por actuar con demoras en la empresa.
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Los funcionarios de la Ciudad adujeron razones de estreno para esas irregularidades y prometieron soluciones con el correr de los días, ya que la excusa fue que iniciaron las tareas empresas nuevas y que habría confusión en los límites de cada zona.
El nuevo sistema dispone una zona más para la recolección de las que existían hasta ahora, es decir 6 en lugar de cinco, de las cuales siempre una queda a cargo del gobierno. Además, se les paga a las empresas por mantener limpia el área que le ha sido adjudicada y ya no por tonelada recogida. De esa manera, se supone que los barrios deberían estar más limpios, ya que las empresas deben recolectar todo tipo de residuos además de los domiciliarios.
El secretario de Medio Ambiente porteño, Eduardo Epzstein, y la directora de Higiene Urbana, Gabriela Faustinelli, atajaban ayer por la mañana las numerosas denuncias de vecinos de Palermo, San Telmo, Colegiales, Belgrano, Núñez, Villa Soldati, Pompeya, Parque Chacabuco, Caballito, Almagro, Boedo y San Cristóbal.
Las empresas, por su parte, justificaron la falta por «la existencia de zonas indefinidas en los límites» de algunas áreas. El nuevo sistema que se inauguró ayer está adjudicado a las empresas Cliba, AESA, Integra, Nittida y Urbasur. La modalidad ya contemplaba un período «de ajuste» de 90 días y también que en 120 días las empresas pongan 38.000 cestos papeleros en la Ciudad. Cliba y Urbasur recibieron ayer la inspección de cuentas, porque si bien las cinco empresas fueron emplazadas a limpiar las calles antes de las 14.30, esas firmas lo hicieron mucho más tarde.
La campaña publicitaria del gobierno «Juntos por una ciudad limpia» pareció ayer una broma ante el desastre que se vio en algunas esquinas porteñas.
Los voceros de las empresas aclararon que «por el rediseño de la prestación de los servicios hubo demoras en algunos nuevos recorridos, lo que ocasionó que parte de los residuos fuera recolectada ayer en las primeras horas de la mañana».
Las concesionarias aseguraron que «en las primeras horas de la mañana pusieron en marcha un diagrama operativo de refuerzo, para solucionar los inconvenientes, sumados a los servicios que normalmente se prestan, en algunas zonas, para los casos de esquinas con acumulación crónica de residuos y la atención de grandes generadores». «Está mal lo que pasó», admitió Epzstein, y adujo que «todo cambio tiene siempre un proceso de ajuste, cambiaron los recorridos, cambió la frecuencia y hubo algunos problemas operativos de ajuste sobre todo en las zonas 2 y 3», indicó el funcionario porteño.
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