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Inspectores de diversas áreas de la Ciudad de Buenos Aires observaron muchas irregularidades en locales del complejo de cines y gastronomía Village Recoleta, cuyo edificio "cumple en general con las medidas de seguridad requeridas", aclaró una fuente.
En la tercera jornada de masivas inspecciones lanzada tras el incendio del 30 de diciembre en el boliche bailable República Cromañón, en el que murieron 189 jóvenes y otros 700 sufrieron heridas, fueron clausurados locales de comidas y de juegos situados en el complejo y en sus adyacencias.
Además, bomberos de la Policía Federal inspeccionaron la Casa de Gobierno, en un procedimiento de rutina, para determinar si había revestimientos hechos con materiales inflamables que pudieran significar un riesgo en caso de un eventual incendio, entre otros objetivos.
Una de las irregularidades halladas fue la falta de señalización de los elementos para combatir el fuego y de las salidas de emergencia.
Además, se observó que en el Salón Colón, en la planta baja, los matafuegos estaban tapados por los cortinados y en el Salón Blanco, habitualmente utilizado para actos y asunción de cargos, tampoco estaban visibles.
El operativo más amplio fue realizado en el complejo Village Recoleta, donde 60 inspectores de Control Ambiental, Seguridad Alimentaria, Seguridad en el Trabajo y Fiscalzación de Obras y Catastro controlaron los locales de ese establecimiento.
Las autoridades clausuraron el local de tortas "Gazebo", en el primer piso del complejo, tras encontrar insectos vivos y muertos en los alimentos que expendían al público.
Lo mismo hicieron con el restorán temático "Locos por el Fútbol", en Vicente López y Azcuénaga, en el cual se observaron numerosas irregularidades, como un sistema de protección contra incendios por debajo de la altura reglamentaria.
Además, había paneles acústicos de gomaespuma con luces empotradas, cables expuestos, pisos de madera y otros con revestimiento de plástico altamante infamable, al tiempo que el espacio público en la calle era ocupado con sillas y mesas.
El local de juegos electrónicos "Sacoa" fue clausurado por no tener la habilitación correspondiente y lo mismo ocurrió con la heladería Freddo, por ocupar el espacio público y "por estar pegado al comercio Locos Por el Fútbol", señaló una fuente.
La parrilla "Pepe Pomo", en Junín 1763, fue clausurada por tener alimentos en mal estado sin respetar la cadena de frío, anomalías en conexiones de gas y material inflamable en los techos.
Los inspectores de Seguridad Alimentaria decomisaron los alimentos de todos los comercios ubicados en patio de comidas del complejo, aunque sin clausurar los locales.
En ellos hallaron alimentos en mal estado que no respetaban la cadena de frío, falta de agua caliente y comestibles cocidos y crudos juntos, en lo que se llama "contaminación cruzada".
Los inspectores también encontraron "alimentos almacenados en bolsas de residuos y otros sin la rotulación comercial correspondiente", dijo Rolando Menéndez, jefe del Departamento de Epidemiología Alimentaria del gobierno porteño.
Los operativos de inspección abarcaron además locales bailables clase C, como República Cromañón, en los cuales se observaron diversas irregularidades, aunque no fueron clausurados, debido a que el gobierno porteño ya había establecido la caducidad de todos los permisos de este tipo de boliches.
Entre los bailables que deberán hacer mejoras para reabrir figuran Golden, en Esmeralda 1040; Gade, en Berutti 3366; Bronco, en Brien 1160; y Mágico Boliviano, en Rivadavia 10925.
La Secretaría de Seguridad del gobierno porteño, a cargo de Juan José Alvarez, dará mañana una conferencia de prensa para realizar un balance de las operativos efectuados y sus alcances.
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