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El de ayer fue el tercer movimiento que Arslanian impone entre los uniformados de mayor rango: primero removió a los jefes de San Isidro, luego ascendió a comisarios generales a los cinco integrantes de la cúpula de la Bonaerense; y ahora llevó a comisarios mayores a los jefes departamentales.
En el torbellino hubo, por supuesto, algunos perdedores. En este caso, pagaron los jefes máximos de las Departamentales de Dolores, De este modo, luego de una serie de purgas masivas,
De acuerdo con la óptica del ministro,
Y se trata, en al menos dos casos, de áreas muy sensibles: por un lado, Lomas de Zamora,
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