El pasado domingo se cumplieron 50 años de la llegada del padre Leoncio Herrero Núñez, un digno representante de la congregación Misioneros del Sagrado Corazón, una asociación religiosa que tiene por objetivo auxiliar al niño desvalido y carenciado. En la actualidad, la obra está en manos del reverendo Herrero Núñez con la escuela que alberga a 2.500 alumnos en Villa Soldati y Pontevedra. La historia cuenta que el objetivo comenzó a cumplirse en la parroquia de Fátima (1957), luego en una escuela para «chicos de la calle» (1958), la escuela diferencial Nº 7 (1968) y hoy preside la Fundación Verónica. Verdadero ejemplo de solidaridad y caridad.
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