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Las compañías Dade y Behring se fusionaron en 1997, pero desde hace décadas vienen desarrollando equipamientos de distintos tamaños, manuales y automatizados, tanto para la alta complejidad como para los análisis rutinarios, de acuerdo con los requerimientos de cada cliente.
«Estas máquinas -señala el doctor Fredy Quintian, gerente regional para Sudamérica de Dade Behring- pueden suplir las necesidades de un laboratorio.» De todos modos, la automatización no desplaza al bioquímico.
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