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El control, que tiene su correlato en el puesto de frontera del puente internacional que une Gualeguaychú del lado argentino con Fray Bentos en el Uruguay, así como en el puente Colón-Paysandú, permitió detectar en el puerto porteño a 65 morosos "veraneantes" que partían hacia Colonia y Montevideo, con fines de descanso.
Del total de morosos hallados antes de abordar los ferrys, se destacó un hombre que llegó en una camioneta 4x4 y que recibió una intimación por una deuda superior a los 10 mil pesos.
El operativo fue comandado en persona por el subsecretario de Ingresos Públicos bonaerense, Santiago Montoya.
Los contribuyentes bonaerenses, luego de pagar el viaje ante las oficinas de una de las empresas fluviales, eran abordados por los inspectores de Rentas.
En una segunda instancia, la Dirección Nacional de Migraciones cotejaba los DNI de los viajantes con la lista de 35.000 grandes evasores que registra la provincia de Buenos Aires.
En caso de confirmarse la deuda, el viajante recibía una intimación impresa con el monto y los plazos de pago que vencen el próximo 20 de enero en el caso de grandes evasores.
"Se trata de una metodología de percepción de riesgo. Generar un shock que cambie la conducta de los contribuyentes para que aprendan a separar el dinero que deben pagar, y no se lo gasten" durante el verano en el exterior, dijo Montoya.
"Si tienen plata para viajar, se deduce que pueden abonar", acotó el funcionario.
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