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Tras la odisea que le tocó vivir, el jugador fue liberado sano y salvo por sus captores,quienes no lo reconocieron,aunque le señalaron variasveces que le encontraban «cara conocida», según relató ayer el propio futbolista.
El incidente -que trascendió ayer-se produjo alrededor de las 20 el domingo, cuando el jugador de Vélez salía de la casa de su novia, ubicada en la calle Lascano al 6000, en la zona de Versalles, en esta Capital.
El jugador, aunque no quisodarle tampoco mayor trascendencia al suceso, dijo que en definitiva «no pasó de lo que ocurre en estos días que nos toca vivir», compartiendo la posición tomada por su padre en su declaraciones previas.
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