Desde angostar la avenida Corrientes en el tramo que va de Callao a Carlos Pellegrini hasta la prolongación de varias líneas de subterráneos, están detalladas como obras en el conjunto de fascículos que el Gobierno porteño distribuye. La novedad es que no se hacen allí anuncios -desgastados de atención por ser reiterativos-, sino que se especifica el proceso en que se encuentran las obras.
Las quejas comenzaron ya en el barrio de Flores, pero allí se está ampliando la línea A del subte, desde la estación Primera Junta, en Caballito, hasta Carabobo, donde por un año no podrán pasar automóviles.
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