Patricia Nine cumplió ayer 19 días en cautiverio desde que fue secuestrada el 28 de setiembre. Pese al desgarrador pedido de la familia, vecinos y amigos, no hubo liberación ni comunicación por parte de los captores. Las hijas de la mujer, de cinco y nueve años, pasaron un triste Día de la Madre, en espera de alguna novedad. Es penoso que una situación así se prolongue en el tiempo hasta confundirse con la rutina.
Desde las 18, los familiares se dirigieron a la catedral de Moreno para participar de una misa. Por la tarde, familiares y allegados a la mujer desfilaron por la pista atlética del Estadio Monumental, previo al partido entre River Plate y Almagro, y desplegaron dos banderas con la leyenda
Por la tarde del sábado, unos 230 automóviles llegaron en caravana a la basílica de Luján, y los vecinos participaron de una misa para pedir por la liberación de la mujer.
La misa contó con la particularidad de que el sacerdote autorizó a colocar en el altar algunas banderas que proclamaban la liberación de Patricia, que luego él mismo bendijo.
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