Un editorial de «LaNación», en solidaridad con «Clarín», incluyó ayer conceptos insólitos. Critica de Julio Bárbaro un apoyo del gobierno al canal «América» para reorientar una antena como canal de aire para llegar a más gente y evitar que «Clarín» monopolice el cable. Pide revisar la licitación del canal para ver si puede llegar a mayor cantidad de público. ¿Alguna vez fue licitada la empresa Papel Prensa que «LaNación» integra? Fue adjudicada en forma directa por el ex dictador Jorge Rafael Videla en 1977, durante el Proceso militar.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Critica que el funcionario Bárbaro haya dicho que «los canales más débiles deben recibir más publicidad oficial porque si no se caen».
¿Qué es un poco de publicidad oficial mayor si «Clarín» y «LaNación» recibieron una «ley cultural» que les significó millones de dólares de condonación de deuda sin los cuales habrían quebrado? Aparte, ¿cree «LaNación» que lo ético es recibir dinero no por publicidad sino narcodólares de paraísos fiscales como está acusada su empresa?
«Evitar que se caigan (canales) en un mundo de libre empresa y competencia, ésas son ideas extrañas», dice «LaNación». Cabe preguntarle: ¿es libre empresa que dos diarios estén asociados al Estado en Papel Prensa? ¿Eso es libre empresa y libre competencia? Haberle permitido este gobierno a Papel Prensa que liquide impuestos tomando los bonos en default a 100% cuando al mundo se le hace una quita de 65%, ¿es correcto si además se recibió gratis esa empresa desde el Estado?
• «Ley cultural»
¿Qué queda entonces del riesgo empresario?, se pregunta cuando el socio de «La Nación», «Clarín», recibió 75 millones de dólares del Banco Provincia de Buenos Aires. ¿Es «riesgo empresario» haberle pedido al gobierno nada menos que una «ley cultural» para salvarse de sus inmensas fallas administrativas que los llevaron a un endeudamiento financiero grave? «Está mal que el Estado premie a los ineficientes», se atreve «La Nación» escupiendo para arriba.
Tiene razón al final. Dice: «El Estado no debe distorsionar de modo antojadizo el mercado con el fin de beneficiar a un puñado de elegidos». Es cierto; por lo tanto, que «LaNación» y «Clarín» repudien la ley que les salvó sus endeudamientos pero hirió de muerte a la restante prensa argentina que por «sus ejemplos» ahora no tiene un crédito del exterior para comprar repuestos, máquinas, ni para el papel que ambos diarios tienen subsidiado por el Estado.
Dejá tu comentario