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La necesidad de los particulares por recuperar con sus depósitos congelados desde diciembre en los plazos fijos, cuentas corrientes o cajas de ahorro de los bancos, provocó que se radicaran 15.000 presentaciones desde el momento en que Domingo Cavallo y Fernando de la Rúa impusieron el primer «corralito» el 3 de diciembre pasado. Los listados con la radicación de juzgados, doce en total, empapelaban hoy las paredes del pasillo de la Cámara, mientras que empleados judiciales y abogados se cruzaban velozmente de una oficina a otra.
El motivo del incremento de presentaciones en los últimos días que se presume irá en ascenso durante la semana -ayer se duplicaron los 2.000 recursos del viernes- radica en que el jueves próximo vence el plazo para presentar los recursos de amparo al cumplirse los quince días hábiles desde la publicación de las normas cuestionadas en el Boletín Oficial. Ayer la fila de denunciantes superó los 500 metros, ya que la cola de los abogados copó el Palacio de Justicia por dentro y luego se extendió por las afueras del edificio hasta llegar a la calle Uruguay.
La semana pasada los juzgados estaban recibiendo un promedio de cien recursos de amparo cada uno, llevando al fuero al borde del colapso, pero esta situación será ampliamente superada esta semana. Si bien la avalancha de recursos comenzó el 3 de diciembre con el primer decreto firmado por (Domingo) Cavallo, recién a partir del 4 de febrero pasado cuando se publicó en el Boletín Oficial, el decreto que suspende las acciones por 180 días, aumentó considerablemente la afluencia de público. El espectáculo judicial hasta fue contemplado por varios jueces que suelen deambular al mediodía por los pasillos de Talcahuano de 550.
En cambio, otros como Mariano Bergés -pese a ser de instrucción se metió de lleno en este conflicto entre el Poder Judicial y los poderes Ejecutivos y Legislativo que sostienen a las medidas coercitivas sobre los depósitos- convocó directamente a todos los ahorristas que no hayan podido retirar sus depósitos a prestar declaración testimonial aunque en el marco de una causa donde se investiga la conducta del Banco Sudameris, cuyas autoridades están acusadas de haber cometido el presunto delito de defraudación por no haberle entregado un plazo fijo de u$s 15.000 a un jubilado. Como la pulseada recién empieza, los camaristas en lo Contencioso Administrativo Federal entregaron números a todos los demandantes que estaban en la fila hasta las 13.30, cuando cesa el horario judicial, y permaneció atendiendo las presentaciones durante toda la jornada.
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