La relación comercial entre Estados Unidos y Canadá atraviesa uno de sus períodos de mayor tensión desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. El presidente estadounidense impuso nuevos aranceles a productos canadienses, amenazó con ampliar las medidas y hasta planteó que el país vecino podría convertirse en “el estado 51”. Ottawa respondió con sus propios gravámenes, mientras las empresas y los consumidores de ambos países enfrentan un escenario de creciente incertidumbre.
La escalada más reciente se produjo después de que Trump aplicara aranceles del 50% sobre unos u$s20.000 millones en productos canadienses. La medida comenzó a regir el sábado tras el fracaso de las negociaciones entre ambos gobiernos. El primer ministro canadiense, Mark Carney, anticipó que responderá con impuestos equivalentes.
Trump vs Canadá: enero a marzo de 2025
Al regresar a la presidencia, Trump anunció que tenía previsto aplicar un arancel del 25% a las importaciones provenientes de Canadá. Poco después firmó una orden para ponerlo en marcha, argumentando una emergencia vinculada con la inmigración irregular y el tráfico de drogas.
El gobierno canadiense amenazó con responder, pero Washington postergó temporalmente la medida. Algunos gravámenes comenzaron a aplicarse en marzo, aunque hubo excepciones para determinados productos y para bienes contemplados dentro del T-MEC.
En paralelo, Estados Unidos aumentó los impuestos sobre el acero y el aluminio extranjeros. Canadá respondió con aranceles por unos u$s29.800 millones sobre productos estadounidenses.
Abril a junio de 2025
Trump avanzó con nuevos aranceles para numerosos socios comerciales. Las medidas fueron cuestionadas ante los tribunales estadounidenses, que comenzaron a analizar si el presidente había excedido sus facultades al utilizar poderes de emergencia para imponerlas.
Al mismo tiempo, Washington aplicó un arancel del 25% a los automóviles importados. Ottawa respondió con una tasa similar para los vehículos estadounidenses que no cumplieran con las condiciones establecidas por el T-MEC.
En junio, Trump llevó al 50% los aranceles sobre buena parte del acero y el aluminio provenientes del exterior. Canadá volvió a amenazar con nuevas represalias.
Los aranceles de Trump y la creciente tensión comercial con Canadá.
Julio a octubre de 2025
El conflicto continuó durante la segunda mitad del año. Trump estableció un arancel del 35% sobre determinados productos canadienses y, posteriormente, sumó nuevas medidas comerciales.
Carney intentó reducir algunas de las represalias aplicadas por Canadá para favorecer la continuidad de las negociaciones. Sin embargo, las conversaciones volvieron a complicarse después de que Trump cuestionara una campaña publicitaria contra sus políticas arancelarias.
A finales de octubre, el gobierno canadiense anunció además un plan para reducir su dependencia del mercado estadounidense y aumentar sus exportaciones hacia otros países.
Noviembre de 2025 a febrero de 2026
La disputa llegó a la Corte Suprema de Estados Unidos, que en febrero anuló por 6 votos contra 3 los aranceles impuestos por Trump mediante poderes de emergencia. El presidente reaccionó con una nueva tasa global temporal del 10%, esta vez respaldada por otra legislación.
Las diferencias entre Washington y Ottawa continuaron. Trump amenazó con nuevos gravámenes si Canadá profundizaba sus vínculos comerciales con China, aunque algunas de esas medidas finalmente no llegaron a concretarse.
La Corte Suprema frenó los aranceles de Trump.
Marzo de 2026 hasta la actualidad
En marzo comenzaron las conversaciones para revisar el T-MEC, mientras Canadá buscaba extender el acuerdo durante 16 años. EEUU, sin embargo, decidió mantener el tratado vigente sin comprometerse con esa extensión.
En julio, Trump volvió a elevar la presión y anunció aranceles del 50% sobre numerosos productos canadienses, incluso algunos que anteriormente estaban protegidos por el acuerdo comercial. El gobierno estadounidense justificó la decisión con acusaciones de prácticas comerciales desfavorables para sus empresas.
La entrada en vigor fue postergada durante algunos días en un intento de alcanzar un acuerdo. Sin embargo, las negociaciones no prosperaron y los nuevos gravámenes comenzaron a regir poco después de la medianoche del sábado.
Los aranceles afectan alrededor del 5% de las exportaciones canadienses hacia Estados Unidos, con productos que van desde elementos deportivos hasta artículos de uso cotidiano. Carney anunció que Canadá responderá con medidas equivalentes y aseguró que los nuevos impuestos serán igualados “dólar por dólar”.