Las violentas riadas en Nueva York provocaron la rotura de carreteras a la altura de la localidad de Sidney. El nordeste de EE.UU. vive sus peores inundaciones desde 1955.
Washington (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Como consecuencia de las lluvias torrenciales que desde hace días afectan el nordeste de Estados Unidos, que han provocado las peores inundaciones en 50 años y que ya se cobraron la vida de más de 10 personas, las autoridades del estado de Pennsylvania ordenaron ayer la evacuación de unos 200.000 habitantes de Wilkes-Barre y otras áreas cercanas al río Susquehanna.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Wilkes-Barre fue devastada por el huracán Agnes en 1972 y desde entonces cuenta con diques de contención para protegerse de nuevas crecidas. Sin embargo, tras las fuertes tormentas, las autoridades temen que el Susquehanna sobrepase los 12 metros de altura de los muros que contienen el río y por ello ordenaron la evacuación obligatoria, un hecho que recuerda lo ocurrido el año pasado en Nueva Orleans. Otras 15.000 personas tuvieron que abandonar el condado de Broome, en el estado de Nueva York, dijo un funcionario de este condado en la cadena de televisión CNN.
La Guardia Costera estadounidense utilizó helicópteros para rescatar a más de 70 personas varadas en techos que no habían sido testigos de una emergencia similar desde hacía décadas. «Tenemos una situación muy peligrosa en nuestras manos», dijo Brian Hughes, funcionario del condado Mercer, en Nueva Jersey, que incluye a la capital estatal, Trenton. «Esta es un área de tierras bajas que se ha inundado en el pasado. Viajar todos los días por la tarde (...) ya es devastador. Esta va a ser la inundación más grande desde 1955», aseguró.
El fenómeno meteorológico ya se ha cobrado la vida de más de diez personas. Un joven de 15 años murió ahogado en un lago en Pennsylvania, y el novio de su madre falleció al intentar salvarlo, informaron los servicios de rescate. En el mismo estado también perdió la vida un hombre en un accidente de tráfico provocado por las lluvias.
Mientras, en Maryland, tres jóvenes murieron en el condado de Frederick, cuando fueron arrastrados en un vehículo en el que descansaban después de haber sido rescatados de su propio automóvil, informó el cuerpo de bomberos locales.
Otros dos camioneros perdieron la vida cuando sus vehículos cayeron en una zanja de ocho metros de profundidad y 15 metros de anchura que las aguas habían abierto en la carretera interestatal 88, cerca de Binghamton (estado de Nueva York), donde también pereció otra persona.
Búsquedas
Asimismo, la policía busca a dos adolescentes que fueron vistos por última vez cuando se dirigían a un arroyo en Maryland, y en Virginia los servicios de rescate tratan de hallar a una niña de 8 años arrastrada por las aguas.
Las lluvias comenzaron a disminuir en las zonas más afectadas, pero la amenaza de inundaciones persiste ya que las aguas confluyen y dan lugar a crecidas en las 24 horas siguientes a las precipitaciones, según los meteorólogos. El Servicio Meteorológico Nacional teme, además, que un frente frío que se desplaza lentamente desencadene hoy más lluvias torrenciales,lo que podría causar nuevas inundaciones.
Además, en el estado de Nueva York, el gobernador George Pataki declaró la situación de emergencia en diez condados e hizo un llamamiento a la población para que evite los desplazamientos. Por otro lado, ante el posible desbordamiento del río Potomac, que cruza la capital de EE.UU., Washington, sigue en estado de emergencia, el cual permite al alcalde llamar a las tropas de la Guardia Nacional si se requiere su colaboración, y despeja el camino para suministros de emergencia.
Esta es sin dudas una prueba para el gobierno de George W. Bush tras los criticados procedimientos de los equipos de prevención de catástrofes y de emergencias durante los huracanes Katrina y Rita el año pasado.
Dejá tu comentario