29 de junio 2006 - 00:00

Israel descabezaba anoche al gobierno de Palestina

El copamiento del poder institucional palestino por parte del grupo Hamas parecía ayer a punto de derrumbarse, sólo cinco meses después de su triunfo electoral. La ambigüedad de su nuevo rol político, que se debate entre una plataforma extremista y reconocimientos virtuales y oportunistas a la existencia de Israel, no puede persistir sin derivar en conflictos de gran envergadura. Más, si a eso se le suma la continuidad del accionar terrorista de su brazo armado. Por esto no sorprende que esta madrugada tropas israelíes comenzaran a arrestar en Cisjordaniaa al menos una decena de ministros y legisladores, en el marco de un severo recrudecimiento de las acciones militares. La causa inmediata de esta nueva crisis es el secuestro de un soldado israelí, perpetrado el domingo por militantes de Hamas, hecho seguido por dos raptos más, uno de los cuales terminó en asesinato. Pero, en realidad, el activismo violento de los islamistas nunca se detuvo, y se concentró en las últimas semanas en el lanzamiento indiscriminado de misiles contra zonas civiles en territorio israelí.

Un soldado israelíprepara las piezas deartillería que serándescargadas sobreGaza. La crisis de losrehenes en poder deterroristas palestinosestá causando unagrave escalada en laregión.
Un soldado israelí prepara las piezas de artillería que serán descargadas sobre Gaza. La crisis de los rehenes en poder de terroristas palestinos está causando una grave escalada en la región.
Gaza (EFE, AFP, Reuters, ANSA, diarios locales) - En momentos en que la ofensiva lanzada por Israel en Gaza crecía ayer en intensidad, fuerzas hebreas penetraron también en Cisjordania, donde asestaron un severo golpe al poder institucional del movimiento terrorista Hamas al arrestar al menos 30 legisladores, ministros y alcaldes. En tanto, el primer ministro hebreo, Ehmud Olmert, amenazó con emplear «medidas extremas» para forzar la liberación del soldado secuestrado el domingo por terroristas palestinos.

Agravando más el conflicto, fuentes de seguridad palestinas informaron que fue encontrado en Ramallah, Cisjordania, el cadáver del colono israelí Eliyahu Ashedi, de 18 años, secuestrado el domingo por los Comités de Resistencia Popular. Horas antes, esa agrupación terrorista había mostrado una fotocopia de los documentos de identidad del joven y había amenazado con matarlo si el ejército israelí no frenaba su ofensiva.

Las tropas israelíes arrestaron esta madrugada (hora local) a varios de altos funcionarios de Hamas, en una redada que fuentes de seguridad describían como «masiva». Entre los apresados figura el viceprimer ministro, Nasser al-Shaer, así como el ministro de Cultos, Nasser Nayef Rajub, y el ministro de Trabajo, Mohamed Barguti, entre otros titulares de carteras. La redada se produjo en un edificio de Ramallah en el que éstos pasaban la noche, mientras que 30 vehículos del ejército entraban en la localidad de Al-Bire, donde realizaron inspecciones. Analistas no descartaban que estas acciones terminen alcanzando -tal como prometió Olmert- al propio primer ministro Ismail Haniyeh, también de Hamas. Si la acción israelí es verdaderamente masiva, el gobierno de ese movimiento islamista podría caer y, con ello, resultar descabezada toda su conducción política. Por la tarde, pese a las denuncias de «crimen humanitario» y de «castigo colectivo» del presidente palestino, Mahmud Abbas (Abu Mazen), las tropas israelíes penetraron tres kilómetros en territorio palestino en el sur de la Franja de Gaza, en una zona estratégica con pocos habitantes, donde se encuentra el aeropuerto Yasser Arafat, destruido por Israel hace seis años.

  • Bombardeos

  • La incursión terrestre, en la que por el momentono se contabilizaron víctimas, se llevó a cabo tras el bombardeo de blancos en toda la región, entre ellos, la destrucción de tres puentes que conectan el Sur con el Norte, una tubería de abastecimiento de agua y una estación eléctrica que ardió durante horas. El fuego fue lanzado también desde aviones y barcos.

    Tras ese bombardeo, más de la mitad de la población de Gaza se quedó sin electricidad, y miles de palestinos se aprovisionaron de productos de primera necesidad ante el temor de que la ofensiva militar se profundice.

    A lo largo de la jornada, la aviación israelí continuó bombardeando puntualmente varias zonas del Sur sin causar heridos, pero sí severos daños materiales, mientras que unos 5.000 soldados y decenas de tanques y blindados permanecían en la frontera.

    A última hora de la tarde, el ministro de Defensa israelí, Amir Peretz, dio luz verde al plan del ejército de ampliar la invasión de la Franja de Gaza y tomar posiciones en el norte del territorio, según informó el diario «Haaretz» en su portal de Internet. El ejército comenzó a hacer fuego de artillería contra descampados en esa zona y lanzó panfletos desde aviones en las localidades de Beit Lahia y Beit Hanun instando a sus habitantes a evacuar la zona.

    «Estamos decididos a utilizar medidas extremas para llevar de vuelta a su hogar a Gilad (Shalit) y no tenemos intenciones de ocupar nuevamente la franja de Gaza», afirmó, por su parte, Olmert en declaraciones difundidas por la radio pública. El mandatario atribuyó toda la responsabilidad de la crisis «al gobierno palestino de Hamas y a elementos que se encuentran en Siria». El brazo armado de ese movimiento, que controla el gobierno palestino, se atribuyó el secuestro del soldado.

    Paralelamente, las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa, grupo terrorista vinculado al partido Al-Fatah de Abbas, anunció que el lunes había raptado a un colono de 62 años cerca de Tel Aviv.

    La reacción israelí para forzar la liberación de los cautivos fue avalada por Estados Unidos. «Israel tiene el derecho de defenderse y de defender las vidas de sus ciudadanos», indicó el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, que responsabilizó de la situación actual al movimiento terrorista Hamas. «La toma de rehenes y el ataque del Hamas el fin de semana pasado provocaron la situación actual en Gaza», aseguró. «Hamas debe liberar inmediatamente al soldado secuestrado», aseveró.

    Como contrapartida, la Unión Europea, a través de un comunicado de la comisionada de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, sostuvo que «todas las partes necesitan considerar sus responsabilidades con extremo cuidado».

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