Tanques israelíes penetraron anoche en la Franja de Gaza por el sur de ese territorio
palestino, en un intento de forzar por la vía militar la liberación de un soldado
tomado como rehén (arriba). Un segundo secuestro, esta vez del colono de 18 años
Eliyahu Ashedi, en Cisjordania agravó la tensión en la zona (abajo).
Jerusalén y Ciudad de Gaza (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El Ejército israelí inició anoche una ofensiva terrestre en el sur de Gaza para intentar recuperar a uno de sus soldados que fue secuestrado el domingo por terroristas palestinos.
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«El ingreso de nuestras fuerzas comenzó en el sur de la Franja de Gaza», indicó al cierre de esta edición un portavoz militar. Testigos constataron que tanques y camiones blindados, precedidos de bulldozers y máquinas desmontadoras, se dirigían al interior de Gaza.
Poco antes, la aviación israelí lanzó cuatro ataques contra infraestructuras estratégicas en Gaza, que destruyeron la principal estación eléctrica de ese territorio y puentes.
Según esos testigos, fueron misiles los que se estrellaron contra la estación eléctrica situada en el campo de refugiados de Nuseirat, en el centro de la Franja de Gaza, lo que provocó un incendio y un apagón generalizado en la capital del territorio palestino.
Fuentes de la seguridad palestina y funcionarios de defensa civil informaron que la estación destruida distribuía electricidad proveniente de Israel a 70% de Gaza.
La aviación israelí llevó a cabo tres ataques previos contra puentes en el centro del territorio.
Objetivo
Según la televisión y la radio pública israelíes, el objetivo de los bombardeos aéreos fue aislar un sector del resto de la Franja de Gaza y evitar la circulación por carretera. Así, intenta evitar que el soldado secuestrado sea trasladado fuera del territorio.
Tras la captura el domingo del soldado recluta Gilad Shalit, de 19 años, durante un ataque de terroristas de Hamas y otros grupos extremistas palestinos contra un puesto militar, el ejército israelí había desplegado una importante cantidad de tropas en la frontera con Gaza, a la espera de la orden de empezar la ofensiva.
«Israel está dispuesto a una ofensiva de larga duración contra las organizaciones terroristas. No cederemos ante los terroristas y ninguno estará a salvo», declaró el primer ministro israelí, Ehud Olmert.
«No se trata de castigar a la población civil palestina, sino de devolver a nuestro soldado a casa», agregó, ante el Parlamento (Knesset).
«Los terroristas deben comprender que su acción no quedará impune», dijo el ministro de Defensa, Amir Peretz, a los periodistas, durante una visita de inspección en el sector donde se habían acantonado las tropas antes de la ofensiva.
No obstante, señaló que «la cólera de los israelíes no debe dictar las decisiones militares».
Operación
La operación incluye dos regimientos de infantería y dos batallones de blindados, aproximadamente 5.000 hombres, indicó la radio militar. Otras fuentes indicaban que la incursión tendría carácter limitado para forzar al liderazgo palestino, a cargo del ala política de Hamas, a entregar al rehén, pero esto no pudo ser confirmado.
Horas antes del comienzo de la incursión israelí, un palestino había muerto en Gaza durante otro ataque aéreo. El hombre, identificado como Hamza Abu Moharreb, de 21 años, era miembro de las Brigadas Azzedin al-Qassam, brazo armado del grupo islamista Hamas, según las fuentes.
Por su parte, Abu Abir, portavoz del también terrorista Comité de Resistencia Popular, anunció que ese comando, que mantiene cautivo a Shalit, secuestró a otro israelí. El vocero pidió a cambio de su liberación la libertad de prisioneros palestinos.
En ese sentido, la agencia de los colonos «YeshaNews» informó que desde el domingo no se tienen noticias de un joven de 18 años identificado como Eliyahu Ashedi, quien vivía en el asentamiento cisjordano de Itamar. «Continuamos buscándolo», agregó una fuente militar, citada por la radio militar local.
Anoche, versiones militares indicaban que el ejército había hallado un cadáver en Ramallah y se encontraba investigando si se trataba de Ashedi.
Mientras se intensifican las gestiones para lograr la liberación del militar secuestrado, Israel reforzó su presencia militar sobre la Franja de Gaza y la frontera con Egipto. «Que nadie entre y que nadie salga», ordenó Olmert.
Por su parte, el gobierno de Hamas indicó que mantiene contactos con Israel por medio de un tercero para «evitar un enfrentamiento militar», afirmó el portavoz del movimiento islámico, Gazi Hamad.
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