Bruselas (ANSA, Reuters, EFE) - Los cuerpos de las niñas Stacy Lemmens, de 7 años, y Nathalie Mahy, de 10, cuya desaparición la noche del 9 al 10 de junio, en Lieja, reavivó el fantasma de la paidofilia en Bélgica, fueron hallados ayer; presentaban indicios de que las pequeñas habían sido asesinadas, un hecho que causó conmoción en el país.
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Ambas niñas «están muertas, debo decir asesinadas», dijo el fiscal general de Lieja, Cuadras Visarte de Bochorno, durante la conferencia de prensa realizada tras el hallazgo de los cadáveres de Stacy y Nathalie.
El principal sospechoso, todavía detenido, es Abdallah Ait Oud, un marroquí de 38 años. El hombre, ya condenado por violaciones de niños, estaba presente en el café Aux Armuriers, cerca de donde jugaban las niñas el día de su desaparición, que se produjo alrededor de las 2 de la madrugada, tras una fiesta.
Stacy fue encontrada a las 11 hora local y pocas horas después se halló también el cuerpo de Nathalie. Ambos cadáveres estaban a pocos metros de distancia, en una canalización y bajo sendas placas de desagüe.
Los cuerpos de las niñas, vestidos con la misma ropa que tenían en el momento de su desaparición, estaban en ese lugar «desde hace varios días».
«Es una noticia conmocionante», dijo el vicepresidente de la Comisión Europea y comisionado europeo para la Justicia, Seguridad y Libertad, Franco Frattini, quien reiteró la intención del Ejecutivo de la UE de crear un teléfono europeo para denunciar casos semejantes.
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