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1 de julio 2008 - 00:00

Se aísla Bolivia: Perú, como EE.UU., retiró embajador por agravios de Evo

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El presidente Evo Morales acusó a su par Alan García de permitir la instalación de bases militares norteamericanas, en fuertes declaraciones que recordaron el tono de su aliado venezolano.
Lima (EFE, AFP, Reuters, ANSA, DPA) - El gobierno peruano llamó en consulta a su embajador en Bolivia, Fernando Rojas, por las recientes declaraciones del presidente Evo Morales sobre la supuesta instalación de bases militares de Estados Unidos en Perú.

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Un comunicado emitido ayer por la Cancillería en Lima señala que «el gobierno del Perú rechaza las declaraciones públicas formuladas por el presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma (...), referidas a la supuesta existencia de una base militar norteamericana en el territorio peruano y en las que exhorta directamente a la población del Perú a adoptar medidas al respecto».

Agrega que en esas declaraciones «se afirman hechos que carecen totalmente de veracidad y constituyen una injerencia (...) en los asuntos internos» del Perú. Indica que «al tomar conocimiento de las declaraciones del mandatario boliviano, el gobierno del Perú dispuso inmediatamente, ayer, llamar en consulta a su embajador en La Paz a fin de evaluar el conjunto de las relaciones bilaterales.

Según la Cancillería, el embajador Rojas llegará hoy a Lima. El canciller argentino, José Antonio García Belaúnde, se encuentra en la Argentina participando en la Cumbre del Mercosur.

El sábado Morales dijo que frente a la negativa de Bolivia y de Ecuador a albergar bases militares de Estados Unidos, ahora las «están llevando a Perú»; llamó al pueblo de ese país a que las «resistan y expulsen» de su territorio.

«Algunos imperios tratan de humillarnos y con el pretexto de luchar contra el terrorismo, con el pretexto de luchar contra el narcotráfico quieren poner bases militares» en países sudamericanos, aseveró Morales en un mitin.

  • Intromisión

    El gobierno peruano ha negado en varias oportunidades que pretenda permitir la instalación en su territorio de una base militar norteamericana. El domingo el presidente del unicameral Congreso peruano, Luis Gonzales Posada, había señalado que «esas declaraciones significan una abierta intromisión en asuntos internos de Perú y, además, están cargadas de falsedades y de exhortaciones a la movilización del pueblo peruano».

    El presidente del Congreso recordó que Morales ha incurrido en una escalada inaceptable de intromisiones en asuntos de Perú, por lo que sugirió que la Cancillería actúe de inmediato.

    «Las implicancias podrían contemplar hasta el retiro de nuestro embajador y reducir la relación al encargado de negocios», subrayó.

    «El señor Morales no tiene ningún derecho de entrometerse en asuntos peruanos ni, menos aún, de proporcionar informaciones que no tienen una pizca de verdad», acotó.

    El incidente se produce en un momento en que las relaciones entre los dos países se encuentran en su punto más bajo, básicamente por discrepancias ideológicas entre el gobierno de izquierda y estatista de Morales y el de García, que privilegia el libre mercado.

    La discrepancia mayor entre los dos países -que pertenecen junto con Colombia y Ecuador a la Comunidad Andina de Naciones- se refiere a la negociación de un acuerdo de libre comercio con Europa, que Perú busca agilizar y al que Bolivia se opone por considerar inconveniente su formato.

  • Fricciones

    Otros hechos han abonado a la fricción: una reciente decisión de Morales de prohibir la exportación de aceite comestible fue definida por García como «un gran error». El presidente boliviano, por su parte, dijo hace unas semanas que a su homólogo peruano lo había conocido «menos gordo y más antiimperialista».

    El pasado 16 de junio el Gobierno de Estados Unidos también convocó a su embajador, Philip Goldberg, tras una masiva y violenta manifestación contra su legación en La Paz, donde miles de personas protestaron por el asilo político concedido a un ex ministro acusado de genocidio en Bolivia.

    Morales mostró su apoyo a ese acto de protesta -en el que la policía intervino con gases lacrimógenos porque los manifestantes pretendían rebasar la seguridad de la embajada-, lo que provocó la llamada a consultas de Goldberg, quien se encuentra fuera de Bolivia desde el 17 de junio.
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