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26 de mayo 2006 - 00:00

Senado de EE.UU. votó por legalización de inmigrantes

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El senador republicano Arlen Specter, rodeado de colegas de su partido y también demócratas, ayer al exponer los detalles de la ley migratoria que recibió media sanción en la Cámara.
Washington (ANSA, EFE, AFP, Reuters) - El Senado de los Estados Unidos aprobó ayer la mayor reforma migratoria en 20 años, que permitiría la legalización de millones de inmigrantes indocumentados pero que, a la vez, refuerza drásticamente los controles fronterizos y redobla los castigos para aquellos que emplean ilegales.

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El texto (ver nota aparte) podría sufrir cambios ya que irá, posiblemente el mes que viene, a una conferencia de homologación con la Cámara de Representantes, que aprobó a fines del año pasado un proyecto propio mucho más restrictivo que el de los senadores, ya que establece la criminalización de los indocumentados.

La versión aprobada ayer por la Cámara alta, por 62 votos a favor y 36 en contra, abre a los inmigrantes clandestinos «la posibilidad de concretar el sueño americano», exclamó el senador demócrata Dick Durbin, de Illinois, uno de los impulsores del proyecto.

Demócratas y republicanos debatieron intensamente el texto de la reforma, cuyas provisiones básicamente coinciden con la política diseñada por el presidente George W. Bush.

  • Esperanza

  • El presidente quiere reforzar «dramáticamente» los controles fronterizos pero, al mismo tiempo, dejar abierta la posibilidad de que unos 9 de los cerca de 12 millones de inmigrantes indocumentados puedan aspirar a una legalización. «No soy pesimista, tenemos que llegar a un acuerdo», dijo el influyente senador republicano Arlen Specter, de Pennsylvania. «Senadores y diputados ya zanjamos nuestras diferencias en el pasado», dijo esperanzado.

    Además, agregó Specter, «está de por medio el liderazgo del presidente» Bush, un decidido impulsor de una reforma migratoria dura en el terreno de la seguridad fronteriza pero que permita a millones de indocumentados solicitar la residencia, y luego la ciudadanía, después de un largo proceso de regularización.

    Sin embargo, el líder de la minoría demócrata en la Cámara alta, Harry Reid, de Nevada,-prefirió no celebrar y advirtió: «Cualquier legislación que aprobemos en el Senado puede ser destruida por la Cámara de Representantes en la conferencia» de homologación.

    El Senado trabajó sobre la base de un proyecto original presentado por el demócrata Edward Kennedy, de Massachussetts, y el republicano John McCain, de Arizona, que parecía marchar hacia la aprobación a principios de año, pero fracasó estruendosamente en abril. Una variación impulsada por los senadores republicanos Chuck Hagel, de Nebraska, y Mel Martínez, de Florida, quienes propusieron la división de los inmigrantes indocumentados en tres grupos, según el tiempo que llevan en el país, permitió reanudar el debate, acelerado por los reclamos de Bush.

    Para revivir la reforma migratoria, demócratas y republicanos debieron abrir un proceso de debate de enmiendas, muchas de las cuales fueron aprobadas para aplacar las críticas de los sectores más conservadores. Así, el Senado aprobó la construcción de unos 600 kilómetros de triple vallado en la frontera con México, aumentos de las multas a los estadounidenses que contratan inmigrantesilegales y la proclamacióndel inglés como «idioma oficial».

  • Primer paso

    El canciller mexicano, Luis Ernesto Derbez, dijo en Nueva York, donde pronunció una conferencia sobre el tema, que lo aprobado ayer es «apenas» un primer paso en la solución de la cuestión de los inmigrantes. Entretanto, el presidente Bush anunció el envío de hasta 6.000 soldados de la Guardia Nacional a la frontera con México y siguió presionando en favor de un programa de «trabajadores invitados» que puedan ingresar temporalmente al país.

    Mientras, las organizaciones hispanas siguen en pie de guerra, en especial después del éxito de las manifestaciones del 1 de mayo último, cuando entre 1 y 2 millones de personas marcharon en ciudades de todo el país en favor de los derechos de los indocumentados.
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