El quinto policía guatemalteco acusado de participar en el asesinato de tres diputados salvadoreños del Parlamento Centroamericano (PARLACEN) y su chofer, se entregó por propia voluntad y un juez le dictó prisión en relación a ese caso.
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Candido Bremmer, fiscal encargado de la investigación, explicó que las pesquisas demuestran que el detenido, Marvin Roberto Contreras Natareno, estaba en el lugar del asesinato de los diputados salvadoreños y de su chofer el 19 de febrero pasado, cuando se cometieron los homicidios.
El fiscal agregó que cuenta con evidencia de testigos y videos en los que aparece Contreras Natareno.
Bremmer dijo que el detenido no declaró ante el juez y que se estudia la opción de que se convierta en testigo protegido, siempre y cuando eso permita llegar a los autores intelectuales del múltiple asesinato.
Contreras Natareno se desempeñaba como inspector de la unidad contra el crimen organizado, de la división de investigación criminal de la policía guatemalteca.
El director de la policía, Edwin Sperinssen, comentó que Contreras se entregó voluntariamente en su despacho y que "es testigo y acepta su participación en los hechos hasta cierto punto... lo que me indicó es que uno de sus jefes le dijo que se presentara al lugar, pero no sabía a qué iba".
Los otros cuatro agentes de policía guatemaltecos, presuntos autores materiales del crimen y encarcelados en una prisión de máxima seguridad, fueron asesinados el 26 de febrero pasado en la cárcel durante una pelea, según la versión oficial.
El 19 de febrero pasado tres parlamentarios salvadoreños, William Pichinte, José Ramón González y Eduardo D'Aubuisson -hijo de Roberto D'Aubuisson considerado responsable de la muerte de monseñor Oscar Arnulfo Romero el 24 de marzo de 1980-, fueron secuestrados junto a su chofer y luego asesinados mientras se dirigían a una reunión regional del PARLACEN.
Los parlamentarios pertenecían a la derechista Alianza Republicana Nacionalista de El Salvador.
Los cuatro cuerpos y el vehículo calcinado fueron localizados en un camino secundario cercano a la población del Jocotillo, a 30 kilómetros de la capital.
El presidente Oscar Berger reconoció ante el cuerpo diplomático, este lunes, que Guatemala atraviesa momentos difíciles "porque la seguridad se ha visto amenazada más allá del control del Estado".
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