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8 de agosto 2002 - 00:00

Criterios distintos para una misma mentalidad gobernante, ¿por qué?

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El 18 de julio pasado la Legislatura bonaerense sancionó con el número 12.915 su propia Ley Electoral provincial, que dispone para la designación de candidatos en su territorio



Algunos creen que este «club bonaerense» es fruto de la maldad o ambición política desmedida de los políticos participantes. En realidad tienen ambición desmedida, muy especialmente los radicales tipo Leopoldo Moreau, pero otros creen que es consecuencia de la no buena elección que hizo el PJ en 1997. Fue cuando a la votación por los legisladores provinciales se sumaban los nacionales e Hilda Chiche Duhalde perdió frente a Graciela Fernández Meijide. Igual ambas ingresaron al Congreso Nacional, pero el «arrastre» de votos provinciales de la Sra. de Duhalde fue menor e influyó en esa conformación de la Legislatura provincial que el justicialismo hasta allí había dominado. Luego se sumó un diputado de las listas del PJ (respondía al mendocino José Octavio Bordón) y la «Alianza» dejó en minoría en esa cámara baja al PJ bonaerense.

De ahí en más viene lo conocido: el mayor dispendio de fondos públicos que se recuerde en una provincia: salida de recursos sin avales suficientes del Banco de la Provincia, hasta colapsarlo, por montos que muchas veces rondaban los 100 millones de dólares hoy incobrables y en análisis en tres frentes judiciales; un déficit presupuestario provincial que el año pasado llegó a

4.100 millones de dólares y que tuvo una gravitación fácilmente superior a la mitad de lo restante culpable en todo el país y gobierno Nacional en el estallido de diciembre pasado en la economía nacional, que hoy continúa y tanto padece la gente.

Aquella elección de 1997, por lo que engendró, ha sido fundamental en los tiempos actuales.

La Alianza bonaerense -la línea radical populista-, no dedicó su mayoría en la Legislatura a controlar al Ejecutivo, que en 1997 desempeñaba el propio Eduardo Duhalde, y en 1999 Carlos Ruckauf sino a participar en el reparto de la canonjía con fondos públicos. Esto configuró el «club bonaerense» que en la economía fue un vendaval y en la política una blitzkrieg (golpes rápidos y devastadores), como en la Alemania nazi.







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