Julio A. Ramos

Vuelve hoy a las 16 la alegría de la Selección

Francfort - Si a Mariano Grondona le atrajera más el fútbol -fue buen jugador de tenis, «de Club»- frente a la belleza que mostró este seleccionado argentino en el partido que ganó 6 a 0 el viernes pasado, hubiera invocado a Píndaro y habría hecho un análisis exquisito dentro de su estilo. Píndaro era el poeta griego que hacía las odas a los triunfadores de los Juegos Helénicos. Uno lo ubica en unos 500 años antes de Cristo. Píndaro -más de Tebas que de Atenas- destacaba la belleza del grupo competidor y valorizaba al deportista que, precisamente, hacía lucir al conjunto, como una lírica coral. Nadie asegura que este seleccionado seguirá así con tanta belleza pero tiene muchas posibilidades. Por tanto comienza a necesitar un Píndaro que dudo surja de los cronistas deportivos ni de las saturantes respuestas de los jugadores. Me gusta, aparte de acordarme de Píndaro, algo que leí hace unos días en la revista cultural «Ñ». No era una frase de un griego sino de un intelectual moderno desaparecido hace 30 años: el italiano Pier Paolo Pasolini. Le reprodujeron esta frase de la cultura: «El poeta del año es el goleador». Muchos miles de argentinos aquí en Europa y millones en la Argentina podremos ver y en más partidos quizá «un poeta» en el césped. ¿Será Saviola? ¿Tevez, Riquelme, Messi? No importa. El que eleve al conjunto como quería el hombre de Tebas. Hoy juegan Argentina y Holanda. Punto.

Vuelve hoy a las 16 la alegría de la Selección

Francfort - Si a Mariano Grondona le atrajera más el fútbol -fue buen jugador de tenis, «de Club»- frente a la belleza que mostró este seleccionado argentino en el partido que ganó 6 a 0 el viernes pasado, hubiera invocado a Píndaro y habría hecho un análisis exquisito dentro de su estilo. Píndaro era el poeta griego que hacía las odas a los triunfadores de los Juegos Helénicos. Uno lo ubica en unos 500 años antes de Cristo. Píndaro -más de Tebas que de Atenas- destacaba la belleza del grupo competidor y valorizaba al deportista que, precisamente, hacía lucir al conjunto, como una lírica coral. Nadie asegura que este seleccionado seguirá así con tanta belleza pero tiene muchas posibilidades. Por tanto comienza a necesitar un Píndaro que dudo surja de los cronistas deportivos ni de las saturantes respuestas de los jugadores. Me gusta, aparte de acordarme de Píndaro, algo que leí hace unos días en la revista cultural «Ñ». No era una frase de un griego sino de un intelectual moderno desaparecido hace 30 años: el italiano Pier Paolo Pasolini. Le reprodujeron esta frase de la cultura: «El poeta del año es el goleador». Muchos miles de argentinos aquí en Europa y millones en la Argentina podremos ver y en más partidos quizá «un poeta» en el césped. ¿Será Saviola? ¿Tevez, Riquelme, Messi? No importa. El que eleve al conjunto como quería el hombre de Tebas. Hoy juegan Argentina y Holanda. Punto.