23 de septiembre 2003 - 00:00

Radicales, en secreto, renuevan autoridades

Por ahora son tres, aunque el lunes 27 de octubre posiblemente sumen cuatro. Con esa cantidad de aspirantes, la jefatura de la UCR, hoy en manos del chaqueño Angel Rozas, entrará en noviembre en proceso de redefinición y, a más tardar a mediados de diciembre, deberá tener nueva conducción.

Con chances distintas, Rozas, el catamarqueño Oscar Castillo y el rionegrino Pablo Verani, vencedores todos en sus provincias, figuran en la grilla de interesados, que podría sumar el nombre de Roberto Iglesias si, como se perfila, el 26 de octubre la UCR se impone en Mendoza.

•Plenario

El 22 de noviembre vence el mandato del chaqueño y, como mucho para el 10 de diciembre, el radicalismo tendrá que montar su plenario de delegados para nombrar al jefe que reemplace, o ratifique, al electo sobre el final del gobierno de Fernando de la Rúa.

Por ahora, todo es incertidumbre, pero Rozas asoma con marcada expectativa para continuar. Raúl Alfonsín, que festejó un triunfo en Chascomús y el ingreso de su sobrino Julio Alfonsín como diputado en la elección bonaerense del 14 de setiembre, sería partidario de la reelección del chaqueño.

Pero antes el radicalismo de Buenos Aires deberá resolver su propia historia: el 9 de noviembre (vencían en agosto pero se prorrogó la fecha) caducan los mandatos de la mesa que surgió de la cruenta interna cerrada que en 2001 Federico Storani le ganó a Ricardo Alfonsín.

•Diferencias

Igual, a pesar de compartir la fecha -en diciembre los dos comités tendrán nuevo jefe-, se trata de procesos diferentes:

• En la nominación de las autoridades del comité nacional (intervienen 102 delegados, 4 por cada provincia, a los que se suman 2 por la rama gremial, 2 por la juvenil y otros 2 por Franja Morada), la disputa, en principio, está acotada a jefes del interior:
Rozas, Castillo, Verani y, eventualmente, Iglesias. Luego del derrape, la UCR Capital -que tiene a Rodolfo Terragno como delegado y a Jorge Casabé como presidente por un año y medio más-quedó con votos pero sin voz y la bonaerense, que hizo una elección más honrosa que la esperada, tiene como prioridad sanar las heridas propias. Con mejor performance, en el reparto anterior pudo instalar a Juan Manuel Casella como vice pero éste renunció cuando se desató el forcejeo cruel entre Terragno y Leopoldo Moreau por la candidatura presidencial. Sin embargo, aunque renuncian de antemano a la jefatura, los bonaerenses aspiran a un sillón relevante en la mesa a designar. En ese sentido, ya hubo contactos informales entre Rozas y Storani cuando el primero llamó al segundo para «felicitarlo» por la elección de Buenos Aires.

• En la provincia,
Storani abandona la jefatura para asumir como diputado nacional. Su reemplazo (el platen-se anticipó que no quiere repetir), al igual que los cuatro delegados al comité nacional, debe elegirse por medio de internas entre afiliados. Ya hay gestiones para conformar una lista de unidad que podría proclamar a Margarita Stolbizer, quien fue candidata a la gobernación, como presidenta del comité provincia. El plazo para alcanzar ese eventual acuerdo vence el 9 de octubre, cuando deben anotarse los aspirantes. También Ricardo Alfonsín podría buscar la jefatura basándose en un presunto acuerdo que, dicen los suyos pero niegan los storanistas, selló en marzo pasado para evitar una confrontación por la candidatura a la gobernación bonaerense. Igualmente, hay avances para evitar otro toreo en las urnas: «Sería una locura pedirles a los afiliados que voten en una interna», se confiesan los bonaerenses.

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