La Pampa (enviado especial) - El transversalismo de Néstor Kirchner encontró ayer en las elecciones de La Pampa su límite natural: no podrá vencer al justicialismo oficial si el partido es gobierno en una provincia determinada.
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La lección, se lamentaban ayer en la provincia, fue aprendida a destiempo ya que no habrá candidaturas kirchneristas por fuera del PJ en lo que resta de calendario electoral.
En rigor, Kirchner hacía una semana que había leído en las encuestas la segura derrota del extrapartidario Néstor Ahuad y por eso retiró cualquier emisario nacional de la campaña del Frente para la Victoria. Aníbal Ibarra se transformó, de esta manera, en el único forastero que desfiló por la provincia en apoyo de la candidatura del ex gobernador.
Luego de la visita del porteño, y cuando promediaba la última semana de campaña, los funcionarios de Kirchner no sólo brillaron por su ausencia en Santa Rosa sino que no contestaron los llamados telefónicos desesperados de quienes decían representarlos en territorio pampeano.
De todas formas, aseguró una fuente cercana a Ahuad, «el turco está agradecido con Kirchner aunque lo haya dejado en banda». «De no haberse abierto el espacio kirchnerista, corrido del PJ, Ahuad no hubiera tenido chances de continuar en la política y cerrar su carrera con una especie de retorno a los años felices en que era ministro provincial de Bienestar Social en 1973». Así continuaba razonando una nostálgica fuente, convencida de que el progresismo del ex menemista tiene un viso de realidad.
Lo cierto es que el electorado pampeano, como lo hace desde hace 20 años, volvió a apoyar al saliente Rubén Marín, quien ahora se mudará al Senado de la Nación y deberá meditar cómo mantendrá su poder territorial teniendo en cuenta que el electo gobernador Carlos Verna no es un incondicional ni mucho menos.
El ingeniero Verna es un hombre que cultiva el bajo perfil, que asegura públicamente respetar el liderazgo de Marín en el PJ, pero que supo cosechar importante influencia en el peronismo pampeano a lo largo de 12 años de gestión en el Senado, donde preside la estratégica Comisión de Presupuesto y Hacienda.
A simple vista podría decirse que la figura de Verna es irritante para Presidencia de la Nación dados sus reiterados enfrentamientos en el Senado con la esposa de Kirchner, Cristina Fernández. Pero es justamente en ese recinto donde los peronistas de La Pampa votaron favorablemente decisiones clave como la avanzada sobre la Corte.
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