El jefe del gobierno español, José María Aznar, y su canciller, reunidos en Madrid con el presidente argentino Eduardo Duhalde.
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Posiblemente Aznar hoy, si volviera a la invocación tanguera, le recitaría a Duhalde aquello de
Tampoco hoy España es la misma. Está enriquecida y está potente. Como todo nuevo rico está soberbia. Mucho para enfrentar en un acuerdo Mercosur y Unión Europea a presidentes sudamericanos con períodos acotados a no más del fin de este año como Fernando Henrique Cardoso de Brasil, o el mismo Duhalde si los desaciertos de la gestión de éste lo llevan, como hasta ahora, a una elección presidencial adelantada en la Argentina.
España -cabeza visible de Europa en este intento de penetrar económicamente en el apetecible Mercosur- ya no se presenta, por su actual enriquecimiento, con humildad al viajero. El encargado de agencia que te recibe en el aeropuerto de Barajas lo hará refunfuñando por cargar el equipaje; el taxista que te lleva a ver un espectáculo de toros cobra, fuera del marcador de tarifas, 3 euros más al notarte acento extranjero por
Este espíritu de rico reciente que impregna a la sociedad española actual es separable de la buena gestión del presidente Aznar frente a la Europa misma. España ha aprovechado quizá mejor que nadie su ingreso y permanencia en la comunidad de países. Les va sacando ventajas porque Aznar lleva una gestión de libre empresa, de capitalismo ortodoxo, francamente admirable y con absoluta convicción frente a algunos socialismos decadentes de Europa en total repliegue político después de varios años de vigencia. No sólo Lionel Jospin en Francia cayó. También el Partido Laborista de Wim Kok en Holanda. Algunos analistas todavía se sorprenden de que el socialismo francés de Jospin no haya logrado 18% de los votos que tuvo el ultraderechista Le Pen. Igual dudan cuando notaron en estos días que el asesinado, antes de las elecciones, Pim Fortuyn, en Holanda, también de ultraderecha, en un triunfo
La historia política contemporánea es la misma en todos lados: a gobiernos «socialistas»
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