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Lula dialogo brevemente con este enviado especial al salir del nuevo pabellón de la Serpentine Gallery, en los jardines de Kensington, que fue su primera actividad luego de llegar anoche a esta capital para participar de la cumbre de la llamada Tercera Vía.
Esa negativa a reconocer la veracidad de las críticas, que han sido confirmadas a este diario antes del viaje de Kirchner a Londres, preparan el clima para otra confrontación por lo menos en el nivel de las palabras. Esta tarde Lula se verá con Kirchner en la cumbre de jefes de estado que tendrá lugar en Surrey, pero antes responderá preguntas en la mesa redonda que compartirá con Tony Blair en la sede donde se hace la Conferencia de la Tercera Vía (un seminario paralelo al de la cumbre con asistencia de público), el hotel Hilton Metropole de Londres. Todos los mandatarios invitados excepto Kirchner participan de un almuerzo en ese hotel. Lula y Blair ya se vieron a solas en el Milton Metropole durante media hora en una suite.
El acto en Kensington Gardens consistió en una visita del presidente al extravagante pabellón que diseñó el celebre arquitecto Oscar Niemeyer (el urbanista que creo la ciudad de Brasilia) en los jardines de Kensington junto al viejo edificio de la Serpentine. Rodeado de adherentes que residen en esta ciudad que le cantaron el "Ole, ole, ola, Lu-la, Lu-la", el presidente se negó a responder en el único contacto con la prensa que ha tenido aquí a las críticas que trascendieron de Kirchner a las manifestaciones de Lula sobre la conveniencia de adelantar un acuerdo comercial entre la región y los Estados Unidos y a la propuesta de aumentar el compromiso de superávit de 3,75 al 4,25% del PBI. Ese compromiso, dice Kirchner, le pone un piso regional a la negociación de un acuerdo con los organismos internacionales de finanzas. Esta disidencia ya motivó que Kirchner eludiera hasta esta tarde los contactos con Lula - debieron participar anoche de una cena ofrecida a jefes de estados totalmente informal en el Dorchester Hotel en la cual participó también Bill Clinton. También provocó la negativa de Brasil a que los presidentes de los tres países de la región (Lula, Kirchner, Ricardo Lagos) aparezcan mañana juntos en una conferencia de prensa en la cual seguramente habrá preguntas sobre este tema. Hasta ahora esa negativa no avanzó hasta la suspensión pero la rueda de prensa en el Pennyhill Park Hotel de Surrey aún no ha sido confirmada.
A la visita de Lula a la Serpentine Gallery concurrieron embajadores latinoamericanos en Londres y el mandatario brasileño participó de un cóctel para festejar la primera obra de Niemeyer en Gran Bretaña, en realidad un pabellón de construcción precaria que simula una serpentina con rampas ascendentes que será desmontado en septiembre próximo para dar lugar a otro arquitecto invitado por Peyton Jones, directiva de la galería. Lula atrajo el interés de dos fotógrafos famosos que se dedicaron a registrar su presencia; uno es Mario Testino, el peruano famoso por sus fotos de celebridades en la revista Vanity Fair como Maddona, Monica Lewinsky y Lady Di. El otro, el veterano suizo Rene Burri, autor de la famosa estampa del Che Guevara sonriendo con el habano en la boca.