26 de enero 2026 - 14:34

Comenzó a probarse el China Zorrilla, el primer buque eléctrico que unirá Uruguay y Argentina

La embarcación de Buquebus, la más grande del mundo de este tipo, ya realizó movimientos con propulsión propia y se encamina a operar Colonia-Buenos Aires.

El buque China Zorrilla será 100%  eléctrico y el mayor de su tipo en el mundo.

El buque China Zorrilla será 100%  eléctrico y el mayor de su tipo en el mundo.

El buque eléctrico a batería más grande del mundo, adquirido por Buquebus y bautizado China Zorrilla, comenzó sus pruebas operativas en Australia, marcando un hito global en la transición energética del transporte marítimo y anticipando una nueva etapa para la conectividad fluvial sostenible entre Uruguay y Argentina.

El ferry inició sus ensayos en el río Derwent, en la ciudad de Hobart, como parte del programa de pruebas en puerto previo a su entrega definitiva. La embarcación fue construida por el astillero Incat Tasmania, uno de los referentes mundiales en buques de alta velocidad, y está identificada técnicamente como Casco 096. Durante estas primeras jornadas, el navío realizó movimientos con propulsión propia, verificando la respuesta de sus sistemas eléctricos y de control en condiciones reales de navegación.

Con 130 metros de eslora, el China Zorrilla es la primera embarcación de su tipo capaz de operar exclusivamente con energía almacenada en baterías a gran escala. Su sistema de propulsión está alimentado por más de 5.000 baterías, que en conjunto alcanzan una capacidad instalada de 40 MWh, un volumen energético sin precedentes para un buque de pasajeros. Esta tecnología permitirá realizar el cruce sin emisiones directas de carbono, reduciendo de forma drástica la huella ambiental del transporte fluvial regional.

Últimas pruebas en Australia para la puesta en marcha

El ferry tiene capacidad para transportar a 2.100 pasajeros y 225 vehículos, lo que lo posiciona como una pieza clave para una de las rutas más transitadas como lo es Colonia del Sacramento – Buenos Aires. El trayecto, de aproximadamente 50 kilómetros, suele completarse en poco más de una hora.

Desde la presidencia de Incat destacaron que lograr mover una estructura de aluminio de estas dimensiones únicamente con energía eléctrica confirma la viabilidad del transporte marítimo sostenible a gran escala. Las pruebas actuales permiten evaluar la maniobrabilidad, el desempeño del sistema de propulsión, la integración de los componentes eléctricos y la seguridad operativa antes de su traslado definitivo.

Una vez finalizado el programa de puesta en marcha en Australia, se prevé que el China Zorrilla sea enviado a Sudamérica. Su entrada en servicio no solo transformará la experiencia de los pasajeros en el Río de la Plata, sino que también posicionará a Uruguay en el mapa mundial de la innovación en transporte limpio, consolidando un ejemplo concreto de transición energética aplicada a gran escala.

Dejá tu comentario

Te puede interesar