Hace menos de una década, hablar de baos en Buenos Aires era casi una rareza. Hoy, esos panes suaves y esponjosos cocidos al vapor forman parte del vocabulario gastronómico de miles de porteños, y buena parte de esa transformación tiene un nombre propio: Koko Bao Bar. Desde 2017, una marca nacida en el barrio de Palermo logró convertir una especialidad típica del street food asiático en uno de los fenómenos más originales de la escena local.
La historia comenzó cuando tres socios, entre ellos el sommelier y viajero Mateo Renzolli, regresaron del sudeste asiático fascinados por esos panes que encontraban en mercados, puestos callejeros y pequeños restaurantes. La idea era simple: traer ese producto a Buenos Aires, adaptarlo al gusto local y construir una propuesta accesible, relajada y divertida alrededor de él.
Lo que empezó como un pequeño local terminó creciendo hasta convertirse en una marca con identidad, una comunidad fiel y cinco sucursales distribuidas en distintos puntos de la capital argentina. La pandemia aceleró el proceso: el auge del delivery obligó a mudarse a espacios más amplios, sumar nuevas aperturas y desarrollar un centro de producción propio desde donde trabajan con ingredientes importados de Asia y procesos cuidadosamente estandarizados, para garantizar calidad y consistencia.
Los protagonistas siguen siendo los baos. La masa, ligera y aireada, funciona como soporte para rellenos que combinan texturas, intensidad y frescura. Entre los más pedidos aparecen versiones con carne braseada, bondiola especiada, pollo crispy, tofu crocante y hongos, además de ediciones especiales que cambian periódicamente y que suelen incorporar guiños a sabores locales. La propuesta se completa con dumplings artesanales, papas para compartir y una barra que incluye cócteles de autor, mocktails y vinos seleccionados.
Ahora, la marca suma un nuevo capítulo con la llegada de Bao café/bar, una iniciativa que debutó recientemente en su local de Palermo, en la calle Arévalo, y que amplía la experiencia hacia el universo del café y la pastelería. La nueva sección incorpora bebidas calientes, panadería artesanal y preparaciones inspiradas en sabores orientales, pensadas para acompañar distintos momentos del día.
Entre las novedades destacan un chocolate caliente con marshmallow flambeado, cheesecake japonés de textura liviana y aireada, versiones reinterpretadas de croissants y budines, además de alternativas saladas elaboradas sobre la misma base de bao que hizo famosa a la marca. La propuesta también suma combos especialmente diseñados para quienes buscan una merienda diferente o una pausa de media tarde.
Más que una simple ampliación de carta, Bao café/bar refleja la evolución natural de una marca que entendió cómo construir comunidad alrededor de una experiencia gastronómica. Lo que comenzó con unos panes al vapor, desconocidos para la mayoría, terminó transformándose en un espacio donde conviven sabores asiáticos, café de especialidad, diseño urbano y una manera relajada de disfrutar la ciudad.
Direcciones: Arévalo 1501, Palermo; Av. Corrientes 1660, Paseo la Plaza; Vedia 3600, Dot Baires Shopping; Carlos Calvo 479, Mercado de San Telmo; Godoy Cruz 2506, Distrito Arcos Palermo.