La Unión Europea (UE) acelera las gestiones para firmar el acuerdo comercial con el Mercosur el lunes 12 de enero, como pretende la Comisión Europea, tras confirmar cuatro rechazos internos pero con la expectativa de alcanzar una mayoría cualificada este viernes, en una votación donde la postura final de Italia aparece como decisiva para destrabar el proceso.
El acuerdo Mercosur-UE vuelve a enfrentar horas clave y la postura de Italia será decisiva
Pese al rechazo anunciado de cuatro países, el bloque confía en alcanzar una mayoría cualificada que permita avanzar con el pacto comercial entre los bloques.
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La Unión Europea confirma "avances concretos" mientras crece la expectativa por la firma del acuerdo Mercosur-UE
El lunes podría sellarse el acuerdo UE-Mercosur y la decisión de Italia será determinante.
Europa reiteró esta semana que el bloque comunitario está en la “buena senda” para cerrar el tratado de libre comercio con Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, luego de intensas negociaciones internas entre los países de la UE y de señales políticas que alimentan la expectativa de una firma inminente. Aunque la portavoz Paula Pinho evitó confirmar formalmente la fecha del 12 de enero, desde Bruselas remarcan que el escenario apunta a una definición rápida, siempre que el Consejo otorgue el visto bueno por mayoría cualificada.
Ese paso clave podría concretarse este viernes, cuando los representantes de los 27 Estados miembros voten el texto del acuerdo. De obtenerse el respaldo necesario, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quedaría habilitada para firmarlo el próximo lunes, un objetivo explícito de la conducción europea tras más de dos décadas de negociaciones con el Mercosur.
Los países que no aprueban el acuerdo Mercosur-UE
Francia, Polonia, Hungría e Irlanda ya anunciaron que votarán en contra del acuerdo, principalmente por el impacto que podría tener sobre sus sectores agropecuarios. Aun así, esas negativas no serían suficientes para bloquear el avance si el resto de los países acompaña la iniciativa, dado el sistema de mayorías vigente en la UE.
En ese tablero, Italia emerge como un actor central. Si bien fue uno de los países que logró frenar la firma en diciembre, ahora su posición parece inclinarse a favor tras las nuevas concesiones anunciadas por Bruselas en materia de protección y apoyo a los agricultores europeos. El canciller italiano, Antonio Tajani, destacó esta semana “las enormes ventajas” del acuerdo y reiteró que su país siempre respaldó su conclusión, aunque reclamando atender las preocupaciones del sector rural.
La tensión con los agricultores sigue siendo uno de los principales focos de conflicto. En Francia, las protestas se intensificaron con la entrada de tractores en París y con la decisión del gobierno de suspender temporalmente la importación de ciertos productos agrícolas tratados con sustancias prohibidas en la UE, una medida dirigida a calmar el malestar interno pero que también refleja la sensibilidad política del debate.
Pese a estas oposiciones, en Bruselas predomina la idea de que el acuerdo está cerca. Si el viernes se confirma la mayoría necesaria, Europa avanzará el lunes con una firma que busca sellar el pacto entre los dos grandes bloques, aun en medio de resistencias internas y un fuerte clima de presión social.


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