El presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), Guillermo Tolosa, aseguró que “hay mucho margen” para apuntalar el crédito al sector privado y se mostró a favor de una rebaja “muy cauta y conservadora” de las tasas de interés.
El Banco Central del Uruguay apunta a un proceso de baja de tasas para apuntalar el crédito a empresas
Guillermo Tolosa anticipó que "hay mucho margen" para fortalecer el financiamiento del sector privado, aunque aclaró que la TPM se moverá con cautela.
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¿Qué implicancia tiene la política monetaria en el costo del crédito?
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El nuevo recorte de tasas del Banco Central del Uruguay abre las puertas a una meta de inflación más exigente
El Banco Central del Uruguay espera seguir bajando las tasas para apuntalar el crédito al sector privado.
A una semana de la próxima reunión del Comité de Política Monetaria (Copom), Tolosa destacó además la consistencia de la baja de la inflación, al señalar que la baja del componente no transable influyó en la convergencia de las expectativas de los agentes económicos, lo que hace que el proceso “sea más sostenible que en el pasado”.
El jerarca se expresó así durante el evento Inside Latam 2025, organizado por Moody’s Ratings y del que participó Ámbito, donde observó que “hay mucho margen para que el crédito y las empresas crezcan y el país se torne más dinámico”, recordando que en Uruguay representa “sólo 30% del PIB cuando el promedio en emergentes es del 50%”.
Al respecto, consideró que “el problema de la dolarización es un factor clave, porque las empresas enfrentan esta difícil decisión de que el banco les ofrezca un crédito en dólares que es a un costo razonable, pero le genera un descalce”, algo que vinculó a la crisis de 2002.
Las dificultades para el crédito en pesos
Entonces, contrapuso como opción el hecho de los créditos en pesos. “Está todavía muy caro a nivel internacional. Una empresa de buen crédito puede estar enfrentando tasas de 12 o 13%, con una inflación cercana al 4%. Entonces es una tasa muy alta que frena el crédito y tiene que ver con la escasez de depósitos en pesos”, observó en el panel, moderado por el analista senior y vicepresidente del Grupo de instituciones financieras de Moody’s, Marcelo de Gruttola.
Tolosa vinculó este escenario a que la Tasa de Política Monetaria (TPM) “ha sido tradicionalmente más alta que en otros países por la falta de credibilidad del BCU, que ha generado un sesgo al alza”.
“Eso hoy desapareció, las expectativas convergieron y por lo tanto estamos acompañando de forma muy cauta y conservadora esa caída de expectativas con una baja de la TPM sin afectar la tasa de interés real”, aclaró y anticipó que “eso va a generar una reducción de costo en las empresas que haga viable endeudarse en pesos”.
La desdolarización y “una ropa que no nos calza”
Con respecto a la desdolarización, Tolosa consideró que “es inevitable que suceda, pero lleva tiempo” y lo comparó con “aquella persona que baja de peso y sigue usando la ropa vieja que le queda amplia por un tiempo hasta que le cae la ficha”, para luego sentenciar: “En Uruguay seguimos usando ropa que no nos calza”.
Sobre el ahorro en dólares, el presidente del BCU indicó que “han sido realmente funestas las consecuencias, creyendo que era una protección del poder adquisitivo y en la práctica, dado que en Uruguay la inflación en dólares ha sido mayor que los retornos, las pérdidas han sido masivas en poder adquisitivo”.
Guillermo Tolosa expuso sobre la política monetaria durante el evento Inside Latam 2025, organizado por Moody's.
Entonces, anticipó la intención de “tomar medidas concretas para que este proceso vaya a una velocidad mayor, tanto por protección al usuario financiero como para que el sistema bancario sea aún más resiliente y rentable”.
“Estamos considerando seriamente cambiar los encajes para hacer los depósitos en moneda extranjera más onerosos que en moneda nacional. Y también generar algo de fricción en los depósitos en dólares, que los clientes tengan que firmar consentimientos y se les advierta, como ocurre con los octógonos por el azúcar en los alimentos, que cuando uno ahorra en dólares en un país cuya moneda es el peso, está sujeto a riesgos y volatilidad”, apuntó.
La inflación y "una baja sostenible"
En cuanto al gran logro de la política monetaria, iniciado por el gobierno anterior y ratificado por este, Tolosa resaltó que “la debilidad global del dólar restó presión sobre la inflación transable” y a eso sumó que “la no transable ha decaído también”.
“Eso refleja que, a nivel doméstico, hay presiones desinflacionarias gracias a lo que ha sido una política muy agresiva de dejar el rango meta por una meta puntual del 4,5% que hace más fácil el esfuerzo de coordinación de expectativas y esa consistencia de toda la política económica ha sido fundamental para que la baja sea más sostenible que en el pasado”, analizó.
Con respecto a las proyecciones del sector privado, valoró que “por primera vez en 20 años de esfuerzos, las expectativas inflacionarias han convergido tanto en analistas como mercados a la meta del 4,5%” y destacó que “es un hito importante en la medida que hasta hace seis meses esta brecha nunca había sido menor a 1,5 puntos porcentuales”



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