22 de febrero 2024 - 09:45

El BCU se reúne con la inflación como dato clave para el futuro de las tasas

El Comité de Política Monetaria deberá decidir si continuar con el ciclo de bajas o si comienza la pausa para seguir reduciendo la inflación.

El Copom decidirá que pasará con las tasas de interés en Uruguay.

El Copom decidirá que pasará con las tasas de interés en Uruguay.

Foto: BCU

El Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central del Uruguay (BCU) se prepara para su primera reunión del año tras lo que fue un 2023 marcado por la baja de las tasas de interés de referencia, a las puertas de un 2024 que podrá tener un rumbo de política monetaria más moderado que el año pasado.

Desde las 14, el Copom comenzará a definir qué pasará con las tasas de interés, al menos, en el corto plazo: si continúa con el ciclo bajista que caracterizó la política monetaria durante el 2023 —que lo llevó a ser el primer banco central de la región en recortar las tasas, algo posibilitado por el control inflacionario que se mantiene—; o si, por el contrario, empieza a pisar el freno con algunas pausas, algo también adelantado por las autoridades monetarias en octubre pasado.

Actualmente, y tras la última baja a fines de diciembre, la Tasa de Política Monetaria (TPM) se encuentra en un 9%. En todo el 2023, el BCU recortó 250 puntos básicos las tasas.

La inflación, un dato clave

Tanto la inflación efectiva como las expectativas de los diferentes sectores económicos respecto de qué pasará con los precios durante este año serán factores, sino determinantes, al menos clave para la decisión del Copom.

En ese sentido, hay posibilidades diferidas: por un lado, están quienes consideran que la TPM todavía se encuentra alta en relación con el Índice de Precios del Consumo (IPC), por lo que habría margen para continuar con el recorte.

Esta postura se mantiene si se considera tanto la inflación de enero, que fue del 5,09% interanual según el Instituto Nacional de Estadística (INE); las proyección que hizo el Comité de Coordinación Macroeconómica para este año, del 4,9%; o la última Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) del BCU en la que los agentes económicos prevén una inflación del 6,30% al cierre del año.

Incluso en el último caso, que se encuentra por encima del rango meta, todavía quedaría margen para recortar la TPM.

Por otro lado, la corrección al alza de las expectativas recogidas por la EEE —que se alinearon con lo esperado por los empresarios en la encuesta del INE— también puede ser un dato que sirva para fundamentar otra de las alternativas que los analistas discuten como posible: que el Copom decida una pausa en el ciclo de bajas hasta el segundo semestre para consolidar la inflación en torno al 4%.

También deberá considerarse qué peso puede llegar a tener el tipo de cambio en la definición de la política monetaria, en tanto el dólar continúa con altibajos, virtualmente "planchado" y sin poder replicar en el plano local los movimientos positivos que experimenta a nivel global.

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