ver más
18 de diciembre 2025 - 08:40

La actividad económica se desacopla de la proyección oficial y expertos proyectan un crecimiento cercano al 2%

El consumo tuvo un aporte positivo, mientras la inversión tuvo un impacto negativo, según el último informe de la Universidad Católica del Uruguay.

ver más

La actividad económica se desacopla de la proyección del gobierno y Uruguay crecería este año en torno al 2%.

La actividad económica confirmó un freno en el ritmo de crecimiento durante el segundo semestre del año y cerraría 2025 con una expansión inferior a la prevista por el propio gobierno, ya que registró una caída trimestral de 0,2% en el tercer trimestre, en términos desestacionalizados, y un crecimiento interanual de apenas 1,2%.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

El dato confirmó lo que ya había anticipado el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) a fines de noviembre y quedó por debajo de las expectativas del mercado, según surge del último informe del Observatorio de Coyuntura Económica de la Universidad Católica del Uruguay (UCU), En setiembre, la encuesta de expectativas relevada por el Banco Central del Uruguay (BCU) proyectaba para ese período un crecimiento de 1,85%, casi siete décimas por encima del registro efectivo.

El informe destaca que 2025 es el primer año en mucho tiempo en el que el desempeño del Producto Interno Bruto (PIB) no estuvo condicionado por factores extraordinarios de gran magnitud. En ejercicios anteriores, la medición del crecimiento estuvo atravesada por eventos excepcionales como la pandemia, las obras de UPM y el Ferrocarril Central, la sequía o la prolongada parada de la refinería de Ancap.

De hecho, señala que lo único “excepcional” fue la reducción de la diferencia cambiaria con Argentina y la normalización en materia de turismo receptivo desde ese país, que dio lugar a un fuerte incremento del gasto, del orden de 40%, entre los primeros trimestres de 2024 y 2025, pero ya no se repetirá en la inminente temporada.

En este contexto, el crecimiento estimado para todo el año se ubicaría "en torno a 2%", un nivel que resulta inferior a la proyección oficial del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que apuntaba a 2,6%, y también por debajo del 2,3% que reflejaba la última encuesta de expectativas del BCU.

El documento advierte que, incluso suponiendo una recuperación en el cuarto trimestre asociada a la normalización de la refinería, cuya parada restó cerca de tres décimas al PIB, el margen de mejora es limitado y no alcanza para revertir el enfriamiento observado desde mitad de año.

La actividad económica y un arrastre estadístico prácticamente nulo

Uno de los puntos más relevantes del informe es la advertencia sobre el impacto que este menor dinamismo tendrá en 2026. Si el cuarto trimestre mostrara un crecimiento nulo, el año cerraría con una expansión de 1,9% y el "arrastre estadístico" para el próximo año sería cero.

Bajo ese escenario, el Observatorio considera "difícil esperar un crecimiento promedio anual de al menos 2% en 2026", lo que anticipa un desafío adicional para la próxima programación macroeconómica y fiscal.

Inversión en retroceso y consumo como sostén

Al analizar los componentes del crecimiento, el informe muestra un panorama heterogéneo. Del lado de la oferta, tanto la producción local como la importada realizaron aportes positivos, con 1,2 y 0,9 puntos porcentuales respectivamente. En la demanda, el consumo privado explicó 1,3 puntos del crecimiento interanual, el consumo público aportó 0,2 puntos y las exportaciones sumaron 1,7 puntos.

La contracara fue la inversión, que tuvo una contribución negativa de 1,2 puntos. Si bien la inversión en capital fijo aportó levemente en positivo (0,2 puntos), la fuerte caída en la variación de stocks explicó una resta de 1,4 puntos al crecimiento total.

Las más leídas

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar