La actividad de la industria manufacturera aceleró su crecimiento en marzo y registró una expansión interanual de 9,4%, impulsada principalmente por la producción de alimentos, químicos y vehículos, aunque el sector volvió a mostrar señales de debilidad en el mercado laboral, con una caída del personal ocupado de 1,6%.
La producción industrial saltó un 9,4% interanual impulsada por alimentos y químicos
El personal ocupado sigue en terreno negativo, marcando una brecha estructural entre la rentabilidad de las plantas y la demanda de mano de obra local.
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La producción industrial cerró estable a pesar del impacto de la celulosa
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La producción industrial sumó su tercer mes a la baja por el impacto de la celulosa
Al excluir la actividad de Ancap, la industria creció incluso por encima del índice general, demostrando que el núcleo manufacturero privado está en su momento de mayor empuje.
De acuerdo al Informe Técnico del Índice de Volumen Físico de la Industria Manufacturera (IVFIM) divulgado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el índice general alcanzó los 122 puntos en marzo, mientras que la medición sin refinería avanzó 10,2% frente al mismo mes del año pasado.
El desempeño industrial estuvo liderado por la división de elaboración de productos alimenticios, que creció 13,2% interanual y explicó 5,5 puntos porcentuales del aumento total del sector. Dentro de esa rama se destacó especialmente la elaboración de otros productos alimenticios, con un salto de 20,7%.
También incidieron positivamente la fabricación de sustancias y productos químicos, que avanzó 28%, y la producción de vehículos automotores, remolques y semirremolques, con un crecimiento de 31%.
Sin embargo, no todos los rubros mostraron dinamismo, la elaboración de bebidas cayó 10,5% interanual y fue la principal incidencia negativa del mes, seguida por la fabricación de papel y productos de papel (-2,3%) y la producción de equipos informáticos, electrónicos y ópticos (-17,1%).
La producción crece más rápido que el empleo
Pese a la mejora en la actividad, los indicadores laborales continuaron mostrando debilidad. El Índice de Horas Trabajadas (IHT) aumentó 2,1% interanual en marzo, pero el Índice de Personal Ocupado (IPO) retrocedió 1,6%, reflejando que el incremento de producción no se tradujo plenamente en más empleo industrial.
La mayor incidencia negativa en el empleo provino de la fabricación de cueros y productos conexos, donde el personal ocupado cayó 20,6%.
A su vez, el sector automotor siguió mostrando un fuerte deterioro estructural en materia laboral. En el promedio del año, el personal ocupado en la fabricación de vehículos automotores, remolques y semirremolques cayó 28%, mientras que en el acumulado móvil de 12 meses la baja alcanzó 42%, siendo la principal incidencia negativa de toda la industria.
El comportamiento del empleo contrasta con el crecimiento del volumen físico industrial y consolida una tendencia observada en los últimos meses: una recuperación productiva con menor demanda de mano de obra.
Alimentos sostienen el crecimiento anual
En el acumulado de enero a marzo, la industria manufacturera creció 3,9% respecto al mismo período de 2025. Nuevamente, la elaboración de productos alimenticios fue el principal motor del desempeño, con un incremento de 6,8% e incidencia de 2,9 puntos porcentuales.
También contribuyeron positivamente los sectores químicos (+23,2%) y farmacéuticos (+7,2%). Del lado negativo, la refinación de petróleo registró una caída de 8,7% en el promedio anual y fue la principal incidencia bajista, seguida por la industria automotriz (-8,1%) y la fabricación de productos minerales no metálicos (-7,7%).
El crecimiento de largo plazo sigue moderado
Si bien marzo mostró una aceleración importante, el promedio móvil de los últimos 12 meses refleja un crecimiento más moderado de la actividad industrial.
En esa medición, el IVFIM avanzó 1,5%, sostenido otra vez por alimentos, bebidas y farmacéuticos. Por el contrario, los sectores de caucho y plástico (-5,8%), cueros (-18%) y automotores (-4,7%) fueron los que más incidieron negativamente.
En paralelo, las horas trabajadas acumularon una caída de 1,6% en los últimos 12 meses y el personal ocupado retrocedió 2%, lo que confirma que la recuperación industrial todavía no logra consolidarse en términos de empleo.

