La Unión Europea (UE) confirmó, desde este jueves, la suspensión de la importación de carne vacuna y aviar desde Brasil, a la espera de garantías de que el principal socio del Mercosur respetará las normas sanitarias del bloque europeo respecto del uso de antibióticos.
La Unión Europea confirma la suspensión a importaciones brasileñas, ¿oportunidad para la carne uruguaya?
El bloque europeo confirmó la sanción por incumplimiento de requisitos sanitarios, y pone a prueba tanto al acuerdo Mercosur-UE como a Uruguay.
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La Unión Europea confirma la suspensión a importaciones brasileñas y se abre una oportunidad para la carne uruguaya.
Desde este jueves 3, Brasil no podrá colocar carne vacuna ni de aves de corral en los mercados de la UE, incluso cuando, desde el 1° de mayo pasado, está vigente de forma provisional el acuerdo entre el bloque europeo y el Mercosur. Esta posibilidad ya se barajaba desde hace meses, ante el análisis de la Comisión Europea (CE) de impedir el ingreso de carne brasileña por el uso de promotores de crecimiento y nuevos requisitos regulatorios vinculados a antimicrobianos en la producción animal.
De hecho, fue ese mismo primer mes del acuerdo Mercosur-UE que Brasil fue retirado de la lista de países que respetan las reglas sanitarias de la UE para la industria ganadera. Mientras que la CE le reprocha al gigante sudamericano no haber aportado garantías suficientes al respecto, el socio regional apunta a las presiones de los sectores agroproductores sobre las autoridades europeas para avanzar en las sanciones actuales, tras la firma del tratado de libre comercio.
Las normas en cuestión apuntan contra la resistencia de los microbios a los medicamentos, evitando los antibióticos innecesarios; y prohíben su uso en la ganadería para favorecer el crecimiento, mientras que tampoco se puede utilizar antimicrobianos reservados a las infecciones humanas. Según consignó AFP, sin embargo, los productores brasileños insisten en que el medicamento cuestionado por Bruselas "es un promotor de crecimiento" y ayuda a que el ganado "gane más peso, no es para tratar una enfermedad". En ese sentido, sostienen que la sanción busca proteger a los ganaderos europeos, cuyos costos de producción son mucho más altos.
Los desafíos y oportunidades que se abren para Uruguay
La confirmación de las sanciones europeas llega en la previa de una nueva reunión técnica que se llevará a cabo a nivel del bloque regional respecto del reparto de la cuota cárnica sin aranceles, en el marco del acuerdo Mercosur-UE; uno de las cuestiones pendientes tras la entrada en vigencia del tratado, y una de las prioridades de Uruguay en la presidencia pro tempore durante el segundo semestre.
En ese sentido, este miércoles habrá una reunión de cancilleres de los cuatro países —Uruguay, Brasil, Argentina y Paraguay—, en la que, ahora, un tema central será esta sanción europea a la carne del principal exportador del bloque. En principio, supondrá dos cuestiones a nivel local: por un lado, pondrá a prueba la capacidad articuladora del gobierno, ante el desafío tener el mandato provisional del organismo regional y en medio de una discusión ya de por sí compleja; y, por el otro, abrirá una ventana de oportunidad para mejorar las posibilidades de la carne uruguaya en el mercado europeo, el tercero destino de ese producto clave en la canasta exportadora, con exportaciones por 1.124 millones (14,4%) y un incremento interanual del 6,5%, según los datos más recientes de Uruguay XXI.
En el primer sentido, las sanciones serán también una primera prueba al acuerdo Mercosur-UE, que contempla instancias de diálogo político y técnico para acelerar la resolución de controversias como la actual, que deriva de un reglamento unilateral de la Comisión Europea; escenario que se suma a la intención de Brasil de resolver los inconvenientes lo antes posible, para retomar rápidamente el comercio hacia Europa. Algo que también afecta en el segundo sentido —las oportunidades para la carne uruguaya—, considerando que la postura del gobierno local es mantener el mecanismo de distribución actual de la cuota de "primero llegado, primero servido" en tanto no se logre un acuerdo a nivel interno.

