23 de febrero 2026 - 10:42

Pese a la recuperación, unas 600.000 personas siguen teniendo problemas de empleo en el país

Subocupados, informales y desocupados se mantienen en niveles similares a los de hace seis años, aún con más ocupados y mejores salarios.

La recuperación no logra perforar el “núcleo duro” de 600.000 personas con vulnerabilidad laboral.

La recuperación no logra perforar el “núcleo duro” de 600.000 personas con vulnerabilidad laboral.

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Aunque el mercado laboral consolidó en 2025 una recuperación sostenida en términos de empleo y salario real, cerca de 600.000 personas continúan enfrentando problemas de inserción o calidad laboral, lo que evidencia que la mejora en los indicadores agregados no logró revertir de fondo las situaciones más críticas.

Así lo señala el último informe del Observatorio de la Coyuntura Económica de la Universidad Católica que advierte sobre la persistencia de vulnerabilidades estructurales pese al crecimiento de la ocupación. En 2025, la población en edad de trabajar (14 años y más) alcanzó a 2.957.000 personas. De ese total, 1.906.000 integraron la población económicamente activa, mientras que 1.051.000 fueron consideradas inactivas, categoría que comprende jubilados, estudiantes, rentistas y personas dedicadas exclusivamente a tareas del hogar.

Dentro de la población activa, los ocupados sumaron 1.764.000 personas en el promedio anual, lo que implicó un aumento de 28.000 respecto a 2024 y de 113.000 en comparación con 2019, cuando el mercado arrastraba varios años de deterioro. Sin embargo, no todos esos empleos presentan condiciones plenas. El informe identifica como “personas con problemas de empleo” a los desocupados, los subocupados —con o sin registro— y los ocupados sin aportes a la seguridad social. En 2025, los subocupados fueron 164.000 y los ocupados sin registro 285.000, mientras que los desocupados ascendieron a 142.000. En conjunto, estas categorías totalizaron 591.000 personas.

La comparación histórica muestra la persistencia del fenómeno: en 2019 había 610.000 personas con dificultades laborales. Seis años después, pese a la recuperación del empleo tras la caída registrada entre 2015 y 2019 y el impacto adicional de la crisis sanitaria, la cifra apenas descendió.

Aumento del salario real por cuarto año consecutivo

En paralelo, 2025 volvió a mostrar crecimiento del salario real por cuarto año consecutivo. En el sector público, el aumento promedio anual fue de 1,5%, mientras que en el privado fue de 0,8%. Esto impulsó una expansión de la masa salarial real de 2,5%, en un contexto donde el PIB habría crecido en torno a 2%.

No obstante, los datos desestacionalizados indican que el nivel máximo de empleo se alcanzó en julio y luego se registró una moderación en la segunda mitad del año, en línea con el enfriamiento de la actividad económica.

De cara a 2026, las proyecciones apuntan a un escenario de estabilidad en la cantidad de ocupados y un crecimiento del salario real apenas superior a 1,5%. Si bien se espera una desaceleración de la inflación hacia la meta oficial, también se advierte que un aumento mayor al previsto del salario real podría generar presiones sobre los costos empresariales y eventuales ajustes en el empleo.

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