El acuerdo comercial entre el Mercosur y Singapur entró en vigor para Uruguay el 1º de marzo de 2026 y marca un hito en la estrategia de inserción en el mercado internacional, al abrirse una puerta en el sudeste asiático y establecer reglas previsibles con uno de los centros financieros del mundo.
¿Qué implica para Uruguay que entre en vigor el acuerdo Mercosur-Singapur?
La puesta en vigor del tratado abre el acceso preferencial a Asia, elimina aranceles sobre el 96% de los productos y mejora las condiciones para exportar.
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Con el TLC Mercosur–Singapur en vigor, Uruguay busca ampliar su base exportadora.
El Tratado de Libre Comercio (TLC) comenzó a regir en forma bilateral entre Uruguay y la ciudad-estado asiática tras completarse los procedimientos internos, culminando un proceso de negociación que se había iniciado en 2019 en Buenos Aires, que fue anunciado en 2022 en Luque y que se firmó formalmente en la cumbre de Río de Janeiro en diciembre de 2023. Se trata del primer acuerdo del bloque con un país de Asia-Pacífico y el primero extrarregional desde 2011.
Desde la Embajada de Uruguay en Vietnam y Singapur destacaron que la entrada en vigor constituye un “hito significativo” para el bloque, al fortalecer su inserción internacional y proyectarlo hacia una región dinámica y de alto crecimiento. Para Singapur, en tanto, implica consolidar su vínculo con América Latina y sellar su primer tratado con los Estados fundadores del Mercosur.
Expansión y diversificación, una oportunidad millonaria
Para el país, el acuerdo se inscribe en una estrategia de diversificación de mercados y reducción de la dependencia de destinos tradicionales. El tratado prevé la eliminación de aranceles por parte del Mercosur sobre aproximadamente el 96% de los productos en un plazo de hasta 15 años, con más de un 25% de las líneas arancelarias liberalizadas de forma inmediata. Además de bienes, incorpora disciplinas de “nueva generación” en servicios, inversiones, compras públicas, propiedad intelectual, comercio electrónico y apoyo a micro, pequeñas y medianas empresas.
En términos prácticos, el acuerdo mejora la previsibilidad regulatoria, refuerza la cooperación en medidas sanitarias y en barreras no arancelarias, y facilita el acceso efectivo a los mercados. Sectores como el lácteo y la carne bovina aparecen entre los potencialmente beneficiados.
De acuerdo con el último informe mensual de comercio exterior de Uruguay XXI, las exportaciones totales del país alcanzaron en febrero de 2026 los 1.025 millones de dólares, con un crecimiento interanual del 9%, mientras que en el primer bimestre sumaron 1.989 millones, un 8% más que en igual período del año anterior. En ese contexto, Singapur se presenta como una plataforma estratégica para diversificar hacia mercados de alto estándar en el sudeste asiático.
Si bien el flujo comercial actual con ese destino es aún incipiente, el análisis identifica una capacidad competitiva inmediata para Uruguay, con un potencial de expansión estimado en 7 millones de dólares en carne bovina deshuesada congelada, además de oportunidades en nichos de alto valor como aceites esenciales y piedras semipreciosas. En un escenario global marcado por la reconfiguración de las cadenas de valor, el acuerdo ofrece al país una puerta de entrada a nuevas redes comerciales y de inversión en Asia.


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