2 de marzo 2026 - 07:42

Tras un año de pocos avances, el gobierno debe fijar reglas claras para captar inversiones en el sector energético

La falta de un marco regulatorio y políticas decididas hacen que el Uruguay pierda atractivo para la llegada de los grandes capitales.

El gobierno de Yamandú Orsi necesita un marco regulatorio claro para atraer inversiones energéticas de gran porte. 

El gobierno de Yamandú Orsi necesita un marco regulatorio claro para atraer inversiones energéticas de gran porte. 

El gobierno en sus inicios parecía decidido: Yamandú Orsi se dirigió a recibir la banda presidencial en un auto eléctrico. El mensaje era claro: la transición energética, las inversiones en hidrógeno verde y la matriz eléctrica no iban a pasar desapercibidos. Sin embargo, con el tiempo, el empuje previo fue aminorando la marcha entre la falta de regulaciones atractivas para el mercado y el negacionismo climático mundial que cambió las preferencias en las inversiones energéticas.

En los comienzos de la gestión de Orsi, uno de los principales objetivos de la administración era la expansión de energías renovables a gran escala. Entre ellos, se encontraba el fomento de los proyectos de hidrógeno verde por el que el gobierno de Luis Lacalle Pou había trabajado para concretar y entre los que se encontraba la mayor inversión en la historia del país, impulsada por la empresa de capitales chilenos, HIF Global.

A pesar de las intenciones, los recaudos ambientales de este gobierno —y los reclamos de Argentina— comenzaron a desacelerar e incluso a desescalar lo que prometía ser un proyecto histórico para el Uruguay. "Esta negociación estaba casi cerrada en diciembre de 2024; estamos en marzo de 2026 y estamos en el mismo punto. Sería bueno que se definiera rápido porque es un proyecto que marcaría un atractivo del Uruguay para este tipo de inversiones que sería muy valioso", comentó el titular del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) del gobierno anterior, Omar Paganini.

Sin embargo, Paganini admitió que también hay otros factores de política externa que afectaron el progreso de este tipo de inversiones, como, por ejemplo, los giros estratégicos de Estados Unidos y el foco puesto, nuevamente, en los combustibles fósiles y la generación de energía mediante fuentes no renovables.

Reglas del juego poco claras que afectan las inversiones

Uno de los proyectos de este gobierno es el fomento de inversiones en data centers como proyectos de demanda energética a gran escala, ya que Uruguay cuenta con una gran ventaja por su matriz energética 99% renovable. Esto se da en medio de una coyuntura mundial que afronta un aumento del consumo eléctrico, en gran parte, por el despegue de la inteligencia artificial.

"Nosotros estábamos buscando proyectos de gran escala que generan grandes demandas como los data centers y el hidrógeno verde", recordó Paganini. “Entendíamos que eso tenía que venir acompañado de grandes inversiones en generación, que las tenían que hacer los privados, porque son inversiones a las que la generación de electricidad tiene que ir asociada a la construcción del proyecto”, añadió.

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Omar Paganini reclamó el avance de la construcción de la planta de hidrógeno verde de HIF Global en Paysandú.

Omar Paganini reclamó el avance de la construcción de la planta de hidrógeno verde de HIF Global en Paysandú.

Para ello, el exministro remarcó la importancia de tener reglas de juego claras para atraer inversiones millonarias, algo que, por el momento, no ha sucedido. "Eso requería que el marco regulatorio del sistema eléctrico terminara de funcionar en forma más completa, que hubiera un mercado de grandes consumidores, que hubiera un reconocimiento de la potencia firme en el sistema y en todo eso no se ha avanzado nada en este año", remarcó.

"Uno tiene que generar reglas de juego y mecanismos que atraigan a estas inversiones y que dejen claros los riesgos y las responsabilidades en qué lado están. En la medida en que uno tiene cierta inacción y demora en estar claro, se convierte en algo malo", añadió.

Optimismo y la necesidad de "un cambio de cabeza"

A pesar de la inacción, Paganini se mostró optimista. “Creo que va a haber nuevas grandes demandas y justamente lo que tenemos que hacer es preparar el Uruguay para un cierto cambio de cabeza, ya que estamos compitiendo por las grandes demandas de la región", expresó.

En ese sentido, el exjerarca argumentó: "De nada sirve pensar que tenemos un monopolio, porque en realidad lo que tenemos es una infraestructura que tiene que atraer proyectos que tranquilamente podrían ir a Argentina, Paraguay, al sur de Brasil o Chile".

De este modo, Orsi tiene por delante en su discurso de esta tarde ante la Asamblea General la oportunidad de relanzar su gestión en materia de energías renovables, sea con algún anuncio o el impulso de medidas tendientes a que el sector recobre el impulso.

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