La tokenización del futuro: la nueva economía digital

Ambito BIZ

Así como se adaptaron otros productos y servicios previos a internet, donde la revolución tecnológica los empujó a migrar o cambiar, lo mismo está sucediendo con el ecosistema financiero tradicional.

El 9 de junio pasado se sentaron las bases para marcar el principio de una revolución económica que viene creciendo a pasos agigantados, cuando El Salvador anunció que avanzaría sobre una ley bitcoin. En ese momento decidí viajar al país para sumergirme en el proceso, aportar ideas, buscar sinergias y sentar las bases para expandir la fintech argentina Lemon en El Salvador.

Desde ese día, El Salvador ha recibido muchas críticas y oposición por parte de otros países, instituciones financieras y cierta parte de su población que aún no comprenden de lleno el funcionamiento de la tecnología blockchain y sus beneficios. Pero una cosa era segura, todos sus habitantes habían escuchado hablar de bitcoin, sin importar edad o estrato social, todos sabían lo que era y que obtenerlo podría desencadenar en la mejora de su economía personal.

En este sentido, el país llevó a cabo campañas de educación sobre la nueva lógica del mercado emergente y cómo podía ayudar a la economía de cada persona. Esto llevó incluso a crear un hub denominado “Bitcoin Beach”, espacio que se utilizó como experimento para analizar la adopción y aceptación del bitcoin como medio de pago por los salvadoreños.

En ese lugar vi un artesano en la playa vendiendo manualidades que aceptaba pagos en BTC, para luego poder convertirlo en dólares cuando quisiese en un cajero ATM que estaba cerca del lugar. La zona era de bajos recursos pero lo sorprendente fue que a través de la educación financiera mucha gente había entendido cómo funcionaba y ya lo habían adoptado como un medio de pago adicional, cosa impensable para muchos que aún no se animan a dar el salto.

Desde ese momento, supe que el 7 de septiembre de 2021 iba a ser un día histórico, catalogado como el primer día en que una nación adoptó bitcoin como moneda de curso legal. Es súper motivador ser parte de ello brindando una solución tecnológica para que entidades financieras puedan procesar criptomonedas en ese país para, de esa forma, cumplir con la nueva legislación vigente.

Las noticias con bagaje negativo al momento del lanzamiento de la ley era algo que sabíamos que no iban a faltar, donde el país buscó la manera de acercarle una porción del futuro a cada ciudadano brindándoles 30usd equivalentes en BTC a través de la billetera digital oficial, dejándoles con la posibilidad de elección en atesorarlo o convertirlo en dólar en tiempo real.

Un punto a resaltar es que esta medida no afecta a la economía de las personas ni la del sistema financiero tradicional, dado que BTC es aceptado como medio de pago pero no es la unidad de medida del país. Todos los bienes y servicios se verán representados en dólares, por lo que no veremos un precio de un café en “0.00001 BTC” si no una conversión inmediata en la par “USD/BTC”.

Además, tengamos en consideración que arriba del 20% del PBI del país se basa en remesas. Con las personas que conversamos nos comentaron que al menos 1 miembro de cada familia vivía en el extranjero para ayudar a su familia desde fuera y que en ocasiones las comisiones eran grandes para los montos que podían transferir.

Con bitcoin esto es instantáneo y a un precio mínimo sin ningún intermediario a través de la blockchain. Que puedas recibir y enviar BTC desde cualquier lugar del mundo y convertirlo a dólar en tiempo real representa una facilidad enorme para ambas partes, pero también educación.

Esto provoca un cambio en la mentalidad a nivel empresa y estatal también. Por ejemplo, actualmente el intendente de Miami, Francis Suarez, aprobó una resolución que le permite a los empleados públicos recibir una parte de su salario en BTC, a los residentes pagar comisiones e impuestos con la moneda digital mencionada y a la ciudad guardar su tesoro en bitcoin.

La adopción de esta tecnología es inminente y recién comienza. Las oportunidades son infinitas y estamos dando el primer paso.

Hay menos de 110 millones de personas en el mundo que pudieron acceder a tener BTC o alguna otra crypto, y hay menos de 1 millón de personas mundial que están usando productos financieros descentralizados en la blockchain (DEFI), en un planeta donde somos 7.900 millones. Es decir, recién el 0.01% de la población mundial adopta estos nuevos productos y servicios financieros basados en la blockchain que vienen a potenciar al sistema tradicional. Algunos pueden afirmar que la aprobación del BTC en El Salvador se ha realizado demasiado rápido, pero considero que es un pionero en la implementación y que otras instituciones se verán inspiradas en adoptar sus pasos.

Por ejemplo, Ucrania ya ha aprobado una ley que legaliza las criptomonedas y otros activos digitales en el país. Panamá pretende reconocer el BTC como método de pago alternativo y brindar libertad de uso de las cryptos y, en Argentina, si bien ya es legal comprar BTC, se está trabajando en dos proyectos de ley para fijar una normativa clara de acción en la industria.

Así como se adaptaron otros productos y servicios previos a internet, donde la revolución tecnológica los empujó a migrar o cambiar, lo mismo está sucediendo con el ecosistema financiero tradicional y el bitcoin será la estrella del escenario actual.

(*) CEO y cofundador de Lemon.

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