2 de abril 2026 - 15:54

Minería "invisible" en la provincia de Buenos Aires: debilidades, potencial y la hoja de ruta para transformar un sector clave

Un informe de José Luis Dalla Gassa, junto con las definiciones de la subsecretaria Laura Delgado, pone en valor la minería bonaerense, sus desafíos estructurales y las herramientas que impulsa la Provincia para transformar el sector.

En un contexto donde Argentina busca diversificar su economía y potenciar sus capacidades productivas, la minería de Buenos Aires aparece como una oportunidad concreta. 

En un contexto donde Argentina busca diversificar su economía y potenciar sus capacidades productivas, la minería de Buenos Aires aparece como una oportunidad concreta. 

La provincia de Buenos Aires no suele figurar en el radar cuando se habla de minería en Argentina. Lejos de los grandes proyectos de cobre, litio u oro que dominan la agenda en provincias como San Juan, Catamarca o Jujuy, el territorio bonaerense alberga una actividad menos visible, pero fundamental: la denominada minería “invisible”, vinculada principalmente a la extracción de áridos, rocas de aplicación, calizas y otros insumos esenciales para la construcción y la industria.

El concepto, desarrollado por el investigador y consultor José Luis Dalla Gassa en su informe “Baires Minera”, apunta precisamente a poner en valor una actividad que, aunque no suele ocupar titulares, sostiene buena parte de la economía real. Desde rutas y viviendas hasta obras hidráulicas y desarrollo urbano, la minería bonaerense está presente en prácticamente todas las cadenas productivas.

En diálogo con Energy Report, la subsecretaria de Minería bonaerense, Laura Delgado, aportó una mirada complementaria desde la gestión, poniendo el foco en las políticas públicas que buscan transformar el funcionamiento del sector. “Es muy importante diferenciar el tipo de desarrollo de política pública que se puede hacer cuando la actividad está en alza, como en 2022, respecto de momentos como el actual, con valores de producción comparables con la pandemia”, explicó Delgado, al describir el contexto actual que atraviesa la minería bonaerense.

María Laura Delgado subsecretaria de Minería de la Provincia de Buenos Aires
Laura Delgado explicó que la provincia de Buenos Aires lanzó un régimen de incentivos con tres categorías de inversión: desde u$s 5 millones hasta más de u$s 200 millones, con beneficios fiscales.

Laura Delgado explicó que la provincia de Buenos Aires lanzó un régimen de incentivos con tres categorías de inversión: desde u$s 5 millones hasta más de u$s 200 millones, con beneficios fiscales.

Una actividad esencial que opera en segundo plano

El carácter “invisible” de esta minería no responde a su falta de importancia, sino a su baja exposición mediática y política. A diferencia de la minería metalífera, asociada a grandes inversiones y debates públicos, la actividad extractiva en Buenos Aires se desarrolla con menor escala, dispersa territorialmente y con un perfil más técnico que estratégico.

Sin embargo, su impacto es directo. Cada obra pública, cada desarrollo inmobiliario o cada proyecto de infraestructura depende de estos materiales. En ese sentido, el informe subraya que la minería bonaerense no solo acompaña el crecimiento, sino que lo hace posible. A pesar de ello, la falta de reconocimiento como sector estratégico ha derivado en una ausencia de planificación integral, lo que limita su potencial de expansión y modernización.

Desde el gobierno provincial, este diagnóstico se complementa con una estrategia de visibilización. “Venimos trabajando mucho en la visibilización de los productores mineros y en entender que la cadena no es solo la extracción, sino también todos los proveedores que la sostienen”, sostuvo Delgado.

Debilidades estructurales: los límites del crecimiento

El análisis de Dalla Gassa identifica una serie de factores que explican por qué la minería en Buenos Aires no ha logrado consolidarse como un eje de desarrollo más visible y competitivo.

Uno de los principales problemas es la fragmentación normativa. La coexistencia de regulaciones provinciales y municipales, muchas veces superpuestas o desactualizadas, genera incertidumbre para los operadores y desalienta nuevas inversiones. A esto se suma una burocracia compleja que dificulta la obtención de permisos y la formalización de la actividad.

Minería rocas cantera obra pública provincia de Buenos Aires
En la provincia de Buenos Aires se está implementando un software de gestión minera que permitirá agilizar trámites clave como inscripciones, pago de canon y procesos administrativos.

En la provincia de Buenos Aires se está implementando un software de gestión minera que permitirá agilizar trámites clave como inscripciones, pago de canon y procesos administrativos.

Otro punto crítico es la falta de planificación territorial. En numerosas zonas, especialmente en áreas periurbanas, la expansión de las ciudades entra en conflicto con las explotaciones mineras, generando tensiones sociales y restricciones operativas. La ausencia de zonificación clara agrava estos problemas y reduce la previsibilidad para el sector.

En términos productivos, el informe también señala una baja incorporación de tecnología e innovación, lo que impacta en la eficiencia, los costos y los estándares ambientales. Muchas explotaciones operan con esquemas tradicionales que podrían modernizarse para mejorar su competitividad.

A esto se suma una débil articulación entre el sector público, privado y académico, lo que limita la generación de conocimiento aplicado y el desarrollo de soluciones específicas para la actividad.

Finalmente, la percepción social aparece como un desafío transversal. Aunque se trata de minería no metalífera, con impactos diferentes a los grandes proyectos extractivos, la actividad enfrenta cuestionamientos ambientales que, en muchos casos, no distinguen entre escalas ni tipos de explotación.

El potencial: una ventaja comparativa poco aprovechada

A pesar de estas limitaciones, el informe destaca que Buenos Aires cuenta con condiciones únicas para potenciar su minería. En primer lugar, la provincia posee una amplia disponibilidad de recursos minerales esenciales para la construcción y la industria. Estos materiales son de alta demanda y difícil sustitución, lo que garantiza un mercado sostenido.

Además, la cercanía a los principales centros urbanos del país representa una ventaja logística clave. A diferencia de otras regiones, donde los costos de transporte pueden ser determinantes, la minería bonaerense se encuentra a pocos kilómetros de sus principales consumidores.

La provincia también dispone de infraestructura desarrollada, con acceso a rutas, vías férreas, puertos y redes de distribución que facilitan la comercialización de los productos.

Minería cantera rocas de aplicación Olavarría Provincia de Buenos Aires
En Olavarría, la principal localidad minera bonaerense, opera un tren minero de cargas.

En Olavarría, la principal localidad minera bonaerense, opera un tren minero de cargas.

En este contexto, la minería “invisible” podría convertirse en un vector estratégico para el desarrollo regional, especialmente si se integra a políticas públicas que promuevan su crecimiento ordenado y sostenible.

A estos desafíos se suma la necesidad de mejorar los sistemas de control y fiscalización. En ese punto, la subsecretaria Delgado destacó la implementación del programa “Minería 2.0”, una iniciativa orientada a modernizar la gestión. “Estamos avanzando en un modelo de control más eficiente, con inspectores que ya trabajan con tablets e impresoras digitales, lo que permite labrar multas en tiempo real y subirlas automáticamente a una plataforma geoespacial”, explicó.

Esta plataforma, que estará operativa en el corto plazo, permitirá acceder a información clave del sector. “No solo se va a poder consultar el catastro minero, sino también datos de producción e información estadística, todo de acceso público”, detalló.

La modernización del sector también incluye nuevas herramientas tecnológicas. Según Delgado, la Provincia incorporó drones para tareas de inspección y capacitó al personal para su uso profesional. “Las imágenes obtenidas con drones ya pueden utilizarse como prueba en expedientes, tanto para sanciones como para relevamientos”, indicó.

En paralelo, se está implementando un software de gestión minera que permitirá agilizar trámites clave como inscripciones, pago de canon y procesos administrativos. Todo esto apunta a reducir burocracia y mejorar la eficiencia del sistema.

Una hoja de ruta para transformar el sector

El trabajo de Dalla Gassa no se limita al diagnóstico, sino que propone una serie de lineamientos para transformar esta actividad en un motor productivo más visible y eficiente.

Uno de los ejes centrales es avanzar hacia un ordenamiento territorial claro, que defina zonas aptas para la actividad minera y reduzca los conflictos con el desarrollo urbano. Esta planificación permitiría otorgar mayor previsibilidad a las empresas y mejorar la convivencia con las comunidades.

Mapa del catastro minero de la provincia de Buenos Aires
En el catastro minero bonaerense figuran 314 minas de 1° categoría (sustancias metalíferas y combustibles) y 2° categoría (no metalíferas, sales y relaves); 217 canteras, y 96 cateos.

En el catastro minero bonaerense figuran 314 minas de 1° categoría (sustancias metalíferas y combustibles) y 2° categoría (no metalíferas, sales y relaves); 217 canteras, y 96 cateos.

En paralelo, se plantea la necesidad de construir un marco normativo moderno y simplificado, que reduzca la burocracia y promueva la formalización. La estabilidad regulatoria aparece como un factor clave para atraer inversiones y fomentar la profesionalización del sector. Y no es causal que la provincia lanzó una herramienta en este sentido, un RIGI propio: el Régimen de Inversiones Estratégicas (ver más abajo).

El informe también subraya la importancia de fortalecer la articulación entre el Estado, las empresas y el sistema científico-tecnológico. La generación de conocimiento local y su aplicación práctica pueden ser determinantes para mejorar la eficiencia y reducir impactos.

En materia social, se destaca la necesidad de trabajar en la licencia social, a través de una comunicación más efectiva sobre el rol de la actividad. Mostrar cómo la minería no metalífera impacta en la vida cotidiana -desde una ruta hasta una vivienda- puede contribuir a cambiar la percepción pública.

Minería, desarrollo y territorio

Uno de los aportes más relevantes del informe es su mirada integral sobre la relación entre minería y desarrollo territorial. Lejos de plantear la actividad como un fin en sí mismo, la ubica como una herramienta para potenciar otros sectores productivos.

En Buenos Aires, donde la matriz económica es diversa, la minería puede cumplir un rol complementario, articulando con la construcción, la industria y la obra pública. Esta integración permitiría generar empleo, agregar valor y fortalecer las economías locales.

Según Delgado, la Provincia avanzó en estudios junto al SEGEMAR, el CFI y la Universidad Nacional de La Plata para evaluar la presencia de tierras raras y minerales estratégicos. “Para diseñar políticas públicas necesitamos conocer qué recursos tenemos. Por eso estamos evaluando estudios sobre tierras raras y también hay pedidos de cateo vinculados a arenas pesadas con presencia de titanio o hafnio”, explicó.

Si bien estas exploraciones aún están en etapas iniciales, abren una nueva ventana de oportunidad para diversificar la actividad minera en la provincia. Al mismo tiempo, el enfoque pone énfasis en la sustentabilidad. La gestión eficiente de los recursos, el cuidado ambiental y la planificación a largo plazo aparecen como condiciones indispensables para garantizar la continuidad de la actividad.

A esto se suma un aspecto menos visible pero estratégico: el desarrollo de proveedores. “La provincia tiene un entramado científico-tecnológico e industrial muy fuerte, que hoy aporta como proveedor en otras actividades mineras del país, como el litio, el cobre o el oro”, señaló Delgado.

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Según Laura Delgado, la Provincia firmó convenios con municipios y avanzó en estudios junto al SEGEMAR, el CFI y la Universidad Nacional de La Plata para evaluar la presencia de tierras raras y minerales estratégicos.

Según Laura Delgado, la Provincia firmó convenios con municipios y avanzó en estudios junto al SEGEMAR, el CFI y la Universidad Nacional de La Plata para evaluar la presencia de tierras raras y minerales estratégicos.

Por último, el desarrollo del capital humano es otro de los pilares. Delgado destacó la creación de la primera tecnicatura minera de gestión estatal en Olavarría. “Ya tenemos los primeros egresados, con una demanda muy fuerte: hay más de 200 inscriptos para cupos de apenas 30 o 35 estudiantes”, señaló.

El Régimen de Inversiones Estratégicas: una herramienta clave

En este escenario, la Provincia avanza con una herramienta central: el Régimen Provincial de Inversiones Estratégicas, creado por la Ley N° 15.510 y reglamentado en 2025. El objetivo es claro: fomentar inversiones, generar empleo, impulsar la innovación y fortalecer las cadenas de valor, incluyendo sectores como minería, energía, industria y servicios.

El régimen establece tres categorías de inversión -desde u$s 5 millones hasta más de u$s 200 millones- con beneficios fiscales que incluyen reducciones en Ingresos Brutos, Impuesto Inmobiliario y Sellos. Además, se creó el Registro de Desarrollo de Proveedores Bonaerenses, orientado a integrar a las empresas locales en los proyectos estratégicos.

Esta herramienta se inscribe en una estrategia más amplia. “Trabajamos de manera articulada con otras áreas del Ministerio para fortalecer a los proveedores y facilitar su inserción en cadenas de valor, tanto mineras como energéticas”, explicó Delgado en la conversación con Energy Report.

Un cambio de paradigma pendiente

El desafío, en definitiva, es transformar la mirada sobre la minería bonaerense. Pasar de una actividad “invisible” a un sector reconocido implica no solo visibilizar su aporte, sino también dotarlo de herramientas para crecer. Esto requiere decisión política, coordinación institucional y una visión estratégica que entienda a los recursos naturales como parte de un modelo de desarrollo más amplio.

En un contexto donde Argentina busca diversificar su economía y potenciar sus capacidades productivas, la minería de Buenos Aires aparece como una oportunidad concreta. No tiene la escala de los grandes proyectos metalíferos, pero sí una capacidad inmediata de impacto en la economía real.

Como plantea el informe, el desafío no es descubrir nuevos recursos, sino ordenar, potenciar y hacer visible lo que ya existe. En esa clave, la “minería invisible” podría dejar de serlo para convertirse en un actor central del desarrollo bonaerense.

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