2 de septiembre 2013 - 19:59

Chevron invierte u$s 1.240 millones en doce meses (y después espera)

El titular de YPF, Miguel Galuccio.
El titular de YPF, Miguel Galuccio.
Por: Silvia Peco.- Una duda clave suscita el acuerdo firmado entre YPF y Chevron: cuál es el plazo que tiene la petrolera de capitales estadounidenses para definir si pasa o no a la segunda fase de la asociación en la que se deben realizar las inversiones más importantes. Dicho de otra forma, cuando trascurra el primer año y se haya completado el desembolso inicial comprometido por u$s 1.240 millones, cuánto tiempo tiene Chevron para decidir si sigue en el acuerdo y empiezan los desembolsos para el desarrollo del área que se calculan llegarán en 35 años a u$s 16.000 millones.

Según el presidente de YPF, Miguel Galuccio, inmediatamente de terminada la primera fase empezará la segunda, pero no dio respuesta sobre lo que ocurrirá si eso no pasa. Para pasar al segundo escalón se sabe que es necesario que los resultados obtenidos en el área piloto en el primer año sean los esperados en cuanto a productividad y a complicaciones geológicas. También es necesario que YPF tenga recursos para afrontar en partes iguales con Chevron las inversiones previstas.

Pero aunque con el optimismo inicial se descartan resultados decepcionantes, puede ocurrir que el área no sea tan productiva como se espera, la roca madre tan espesa como se la ve ahora o la presión menor que la calculada. Otra posibilidad adversa es que el precio internacional del petróleo descienda por debajo de los u$s 100 por barril, situación en la que los inversores internacionales preferirían seguir exprimiendo los yacimientos convencionales antes que afrontar los mayores costos del "shale".

Septiembre u octubre de 2014 no parece una buena fecha política para tomar definiciones económicas de largo alcance. Tampoco se sabe en qué punto estarán en ese momento los juicios entablados por Repsol contra YPF y el Estado nacional por la expropiación de las acciones.

Entonces, la pregunta es: ¿Chevron deberá decidir en esa fecha si continúa en el área o tiene más tiempo para definirse, y en ese caso, cuánto es el tiempo? Un dato llamativo es que una condición previa para que la petrolera estadounidense firmara el acuerdo con YPF era que ésta consiguiera una extensión de la concesión hasta 2048 en un área de 390 kilómetros cuadrados, lo que se logró a través de la ley que promulgó Neuquén el viernes.

Según Galuccio, al término del año, si Chevron decide abandonar el acuerdo sólo tendrá derechos sobre el 50% de los trabajos realizados, pero no sobre el área. El punto es si Chevron no abandona el área, pero tampoco invierte por condiciones políticas y económicas.

De hecho, las más importantes petroleras internacionales, como Shell y Exxon-Mobil, tienen adjudicadas áreas en la formación Vaca Muerta, solas o asociadas con YPF, pero no avanzan por ahora más allá de los primeros trabajos exploratorios. El hecho confirma la premisa de que las grandes empresas de hidrocarburos tienden a posicionarse en los lugares más promisorios del planeta y después esperan a que se den las mejores condiciones locales e internacionales para extraer los recursos.

El acuerdo YPF-Chevron está siendo hostigado por razones políticas en un momento preelectoral. Los cuestionamientos de los ambientalistas llegan sólo al no a la fractura hidráulica (fracking), pero no hay estudios que lleven a un marco regulatorio para este tipo de explotación y que obliguen tanto a las empresas como al Estado en el cuidado y en la reparación del medio ambiente.

Desde otro ángulo, hay también un objetivo político en afirmar que se le da a Chevron la riqueza de Vaca Muerta. En las condiciones actuales, YPF no tiene recursos ni créditos para encarar sola el desarrollo del "shale". Pero tampoco hay quienes buscan ponerle límites reales a Chevron para que no abuse de la posición que se ganó, por haberse atrevido a poner plata en un momento por lo menos complicado para YPF.

Dejá tu comentario