20 de octubre 2026 - 18:55

Doble comando en Jujuy: la interpelación a un ministro destapó la pelea entre Carlos Sadir y Gerardo Morales

La Legislatura sentó a Federico Posadas, titular de Cultura y Turismo, en el recinto después de casi doce años. El examen giró sobre cifras de turismo pero lo que quedó a la vista fue la disputa por el control del radicalismo jujeño de cara a 2027. Duros mensajes del funcionario que dejaron a cielo abierto la grieta que parte a la UCR.

La interpelación a un ministro mostró la interna que atraviesa a la interna de Jujuy, entre el gobernador Carlos Sadir y su antecesor Gerardo Morales. 

La interpelación a un ministro mostró la interna que atraviesa a la interna de Jujuy, entre el gobernador Carlos Sadir y su antecesor Gerardo Morales. 

La Legislatura de Jujuy citó a un miembro del Poder Ejecutivo para que respondiera preguntas en el recinto, algo que no sucedía hace 12 años. El apuntado fue Federico Posadas, ministro de Cultura y Turismo del gobernador Carlos Sadir, quien pasó tres horas y media frente a los diputados el jueves 15 último. La sesión especial terminó con una decisión que nadie en el oficialismo hubiera imaginado meses atrás porque la versión taquigráfica será remitida a la Fiscalía de turno para que evalúe si hay algo que investigar.

Los legisladores pusieron en duda las cifras de impacto económico que la cartera difundió tras el recital de La Renga, los niveles de ocupación hotelera informados en fines de semana largos y la metodología con la que se miden las estadísticas del sector.

Varias cámaras empresariales venían planteando las mismas dudas. Durante la sesión, el bloque justicialista lo acusó de lanzar datos sin respaldo y llegó a ironizar con que, si el turismo dejaba tanto dinero, la provincia no necesitaría a la minería. Desde la izquierda se señaló que entre los costos del show no figuraba el uso de la Ciudad Cultural.

Pero el interrogatorio fue más allá de las estadísticas porque también surgieron preguntas sobre contrataciones del ministerio, sobre el alquiler de la confitería del Cabildo, sobre su patrimonio, sobre su vínculo con la consultora de opinión pública que integró antes de asumir y sobre los trabajos que su esposa realizó para organismos estatales.

El PJ cuestionó incluso que cumpliera con los años de residencia que exige la ley para ocupar el cargo. Posadas negó irregularidades, atribuyó las diferencias en los números a metodologías y períodos distintos y aseguró que se había alejado de la consultora en 2017.

El fuego amigo

Lo llamativo no fue la dureza de la oposición sino que los cuestionamientos también llegaron desde la propia bancada oficialista. Diputados radicales de Jujuy Crece, entre ellos Diego Rotela y el jefe del bloque, Santiago Jubert, le pidieron explicaciones y documentación. El vicegobernador Alberto Bernis, que preside la Cámara, negó públicamente que la citación respondiera a una interna, pero admitió que Sadir no compartía la convocatoria.

Fue después de la sesión, frente a los micrófonos, cuando Posadas convirtió una interpelación sobre turismo en un hecho político de primer orden. El ministro sostuvo que en Jujuy no puede haber dos comandos. Dijo que la provincia debe tener una sola conducción y que esa conducción es la de Sadir. Agregó que cada vez que hubo dos centros de poder en la provincia, las cosas salieron mal.

No se quedó ahí. Denunció que legisladores oficialistas habían pasado información a la oposición para armar el interrogatorio y que a manos de diputados opositores llegó una carpeta con antecedentes sobre su persona que, según le contaron dirigentes de su propio espacio, salió del bloque de Jujuy Crece. Se describió como víctima de una emboscada y planteó que, cuando un diputado del oficialismo golpea a un ministro, en realidad apunta contra el gobernador.

También le puso fecha al conflicto. Según su lectura, la cercanía del año electoral tiene nerviosos a algunos dirigentes que buscan condicionar a Sadir, asegurarse su propia reelección o sostener reglas internas que, a su juicio, ya deben cambiar. Defendió que sea el gobernador quien elija a su compañero de fórmula, arme las listas legislativas y defina su gabinete. Y les pidió a los diputados que quieran respaldar a Sadir que no tengan miedo de hacerlo.

El otro comando al que aludió pero nadie nombró fue el de Gerardo Morales, el exgobernador que eligió a Sadir como sucesor en 2023 y que conserva peso en la estructura partidaria, hoy presidida por Jorge Rizzotti, y en buena parte del bloque legislativo. La paradoja es que Posadas fue funcionario de Morales y formó parte de su círculo de confianza. Con el tiempo se alejó de ese entorno y se recostó sobre Sadir, que esa misma noche salió a respaldarlo en redes sociales y destacó que su ministro había respondido todos los requerimientos de la Legislatura. Posadas dijo luego haber recibido el apoyo total del gobernador.

Carlos Sadir junto al ministro de Cultura y Turismo Federico Posadas.

Carlos Sadir junto al ministro de Cultura y Turismo Federico Posadas.

La respuesta del bloque

La réplica llegó este martes y por escrito porque el bloque de diputados de Jujuy Crece difundió un comunicado en sus redes oficiales en el que rechazó de plano las acusaciones del ministro. Negó que alguno de sus integrantes hubiera acercado información a la oposición antes de la interpelación, calificó esa versión de falsa y desafió a Posadas a presentar pruebas si las tiene.

El texto también salió al cruce de la idea del doble comando, al sostener los legisladores que en el frente hay una sola conducción pero la describieron como una mesa compartida en la que se sientan Sadir, Bernis y Morales, junto con otros dirigentes, y donde se toman las decisiones sobre el rumbo político de la provincia. La aclaración, lejos de desmentir al ministro, terminó por confirmar el fondo de su planteo. Es decir, para el sector que responde a Morales, el exgobernador sigue teniendo una silla en la mesa donde se define el poder.

El tramo más duro fue personal porque los diputados reivindicaron que el proyecto radical se viene construyendo desde mucho antes de llegar al gobierno en 2015 y, por contraste, señalaron que el que no pertenece a ese espacio es el propio Posadas. Lo presentaron como un dirigente llegado desde otra provincia, sin trayectoria en el frente, y recordaron que enfrenta causas judiciales por presunto mal manejo de fondos públicos. Lo acusaron, además, de instalar divisiones que, según ellos, no existen y de poner al gobernador en situaciones incómodas que podían evitarse.

El comunicado cerró con un respaldo explícito a la gestión de Sadir y con un reproche de método. "Las diferencias, plantearon, deben resolverse puertas adentro y no a través de los medios".

La capital, otra señal

La interpelación no es el único frente abierto porque en los últimos días, la Juventud Radical de San Salvador de Jujuy, que conduce Camilo Atim, se pronunció en contra de que el intendente Raúl “Chuli” Jorge vaya por un sexto mandato y respaldó al diputado provincial Adriano Morone, expresidente de la Juventud Radical nacional, como candidato a sucederlo. El argumento fue la renovación generacional y la alternancia que el propio radicalismo incorporó en la reforma constitucional de 2023.

El planteo tiene una lectura que excede a la capital. Jorge gobierna la ciudad desde 2007 y construyó con Sadir, que fue funcionario de su gestión, una relación de confianza que hoy funciona como uno de los sostenes territoriales del gobernador. Su influencia no se limita al municipio: se proyecta sobre el Gran Jujuy, el conglomerado de municipios que concentra cerca del 60% del padrón provincial. Morone, en cambio, es visto en el partido como una figura cercana a Morales. Correr a Chuli es, en los hechos, debilitar uno de los pilares de Sadir.

A esto se suman intendentes del interior que reclaman ampliar la mesa de decisiones de la UCR y terminar con las candidaturas definidas por un solo dirigente. Y el propio Bernis, que busca repetir en la fórmula, juega en ambos tableros: defiende las iniciativas del Ejecutivo en la Cámara, pero habilitó la interpelación a un ministro que estaba en la mira del sector de Morales.

Con la interna a cielo abierto, la definición del calendario electoral también se demora. El vocero del gobierno, Alberto Siufi, confirmó que Jujuy desdoblará sus comicios provinciales de los nacionales de octubre de 2027, como ya resolvieron Tucumán y Salta, pero todavía no hay fecha. Ese silencio no es casual. Elegir el día de la elección implica, antes, ordenar quién armará las listas, quién acompañará a Sadir en la fórmula y cuánto poder conserva Morales en el radicalismo que gobierna la provincia desde 2015.

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