El 2022 ha sido un año muy desafiante, en el que hemos profundizado nuestra transformación digital y cultural en muchos aspectos.
El 2022 ha sido un año muy desafiante, en el que hemos profundizado nuestra transformación digital y cultural en muchos aspectos.
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En cuanto a resultados, Santander va a terminar el año con una performance superior a la del mercado. Nuestro ROE (return on equity), normalizado por impactos extraordinarios, es del 9%. Frente al 6% del promedio del sistema financiero argentino. En Argentina, nos focalizamos en el negocio transaccional y somos best-in-class en comisiones, depósitos y tarjetas.
Pero más allá de esto, estamos orientados a mejorar la atención de clientes, impulsando la innovación y la transformación digital. Nuestra app es la más valorada entre los bancos en IOS y Android, y esto es esencial porque procesamos más de 10 millones de transacciones por día, de las que el 96% son digitales o automáticas, y el 86% de las ventas ya son digitales. Seguimos avanzando en la construcción de nuestra plataforma abierta de servicios financieros.
Santander está en Argentina desde hace 60 años; somos la principal entidad financiera privada del país. Nuestro compromiso es a largo plazo y hay sectores productivos a los que consideramos estratégicos. Entre ellos, queremos impulsar a la agroindustria, porque es clave en su contribución a la economía y es uno de los motores del desarrollo argentino.
Queremos ser un “banco verde”, en todo sentido, por nuestros compromisos ESG (Enviromental, Social y Governance). En materia de sustentabilidad, acompañamos a nuestros clientes en su transición hacia una economía verde: liderando la colocación de bonos ESG en el país, con operaciones de financiamiento por más de u$s250 millones este año. Entre los emisores, se destacan Pampa Energía, YPF Luz, entre otros.
También ayudamos al sector público a mejorar sus políticas. Recientemente, trabajamos con la ciudad de Córdoba para que se conviertan en la primera del país en emitir un bono “verde” (colocación de $2.000 millones a 36 meses de plazo). Los fondos se destinarán a la instalación de luminarias LED (mayor eficiencia energética); incorporación de paneles solares (producción de energía renovable); y a obras de saneamiento (protección del ambiente y la salud pública). Queremos generar oportunidades similares con todos los municipios del país.
Dentro de nuestra empresa, avanzamos profundizando la transformación cultural con eje en la diversidad y la inclusión, porque las personas son el corazón de todo. Por ello, fuimos reconocidos como una de las 5 mejores empresas para trabajar, según Great Place to Work. Y asumimos el compromiso público de aumentar el número de mujeres en posiciones de liderazgo (hoy el 25%), trabajar sobre el gender equal pay (0% para 2025) e incorporar a más de 50 personas con discapacidades.
Otro objetivo que perseguimos es profundizar la inclusión financiera. Nuestras Sucursales de Integración Social cumplieron una década desde su creación. Actualmente, brindan servicio en 8 barrios vulnerables y a más de 43 mil clientes. A través de ellas, se les ofrece soluciones a las personas mediante 23 cajeros automáticos, con un promedio de 200 mil operaciones por mes. Santander es la institución financiera con mayor presencia en barrios populares.
Argentina es un país con enorme potencial en recursos naturales, tiene la capacidad de alimentar a 400 millones de personas. En materia energética, posee el yacimiento de Vaca Muerta (el segundo a nivel mundial en producción no convencional de gas y el cuarto en producción no convencional de petróleo), y la tercera reserva mundial de litio. Además, se destaca en la economía del conocimiento por la calidad de sus profesionales.
De cara al futuro, es muy importante que el país vaya normalizando sus variables económicas, de manera que se vuelva a generar un entorno de confianza. Esto implica volver al equilibrio fiscal y generar el espacio necesario para que el sector privado invierta y genere empleo. Argentina tiene que volver a crear el círculo virtuoso del ahorro, el crédito y la inversión.
Creo que el sistema financiero argentino ha ratificado que es parte de la solución. En los últimos años, actuó como amortiguador y no como propagador de los períodos de volatilidad por los que transitó el país. Sin embargo, nuestro sistema financiero es pequeño. El crédito representa apenas 10% del PBI, frente a niveles superiores al 50% en la región, e inclusive superiores al 100% en los países desarrollados.
Nunca está de más recordarlo: más depósitos, es mayor crédito para las pymes, empresas y familias. Y eso es más inversión, la única variable capaz de generar crecimiento y desarrollo sustentable de largo plazo, lo que Argentina requiere para estimular el empleo y reducir la pobreza.
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