El ministro brasileño de Agricultura, Roberto Rodrigues, presentó su renuncia al cargo, la que fue aceptada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El ministro explicó en rueda de prensa que renunciaba tras haber cumplido plenamente su misión de puente entre el gobierno y el agronegocio, que en los últimos años enfrentó una grave crisis.
«Me reuní con el presidente Lula y le expuselos motivos de mi desvinculación, básicamente ligados al hecho de que considero mi misión cumplida», dijo Rodrigues, quien permanecerá unos días más en funciones, en espera de que se defina el nombre de su sucesor.
El ministro, de 63 años, negó motivaciones políticas; en los últimos días, circularon versiones de que Lula quería ofrecer el cargo a alguno de los partidos de los que precisará para asegurar la gobernabilidad del país en caso de ser reelecto en octubre próximo.
«Es un ministro competente; estaba tratando de arreglarla agricultura, pero no tuvo suficiente fuerza para eso. Si hubiese permanecido, habría dado la impresión de que estaba de acuerdo con la política del gobierno, que no le da importancia a la agricultura», dijo el diputado Dilceu Sperafico, presidente de esa bancada opositora en la Cámara de Diputados.
Rodrigues, un emblema del agro sudamericano, es ingeniero agrónomo y empresario del agronegocio. Fue una de las personalidades sin partido llamadas por Lula en 2003 para mantener contactos abiertos con sectores que desconfiaban de la llegada al poder del ex sindicalista de izquierda.
Al hacer un balance de su gestión, reivindicó la «gestión de la crisis» que afectó al agronegocio, golpeado por problemas climáticos y por la fortaleza del real frente al dólar. En mayo, el gobierno anunció un plan de emergencia que incluye la liberación de 26.000 millones de dólares para créditos al sector, 12% más que el año pasado.
Dejá tu comentario