El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Estamos frente a un potencial desastre», señaló la organización y agregó que «la pérdida de la biodiversidad presente debajo del monte nativo hace que la tierra tenga menos absorción de agua».
Advirtió, además, que «los chaparrones son cada vez más fuertes y frecuentes y, en la actualidad, hay menos árboles para amortiguar la caída del agua, que impacta con fuerza y lava la tierra llevándose todo».
La organización ecologista señaló que, a pesar de las reiteradas denuncias ante autoridades provinciales, los propietarios de campos han desmontado en la última década en esa zona más de 40.000 hectáreas de monte nativo.
Dejá tu comentario