El representante argentino ante el Banco Mundial, Alieto Guadagni, dijo que la liberación del comercio agrícola, principal demanda de los países en desarrollo, es fundamental para «reducir la pobreza mundial».
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«Una liberación agraria es políticamente difícil, pero de fundamental importancia para reducir la pobreza», dijo el economista.
El funcionario sostuvo que «la liberalización comercial exigede los líderes políticos de los países ricos confrontar con intereses proteccionistas y esto requiere un fuerte liderazgo multilateral».
Para Guadagni, la quizás última oportunidad para que lo hagan «parece ser la próxima reunión del G-8 (Grupo de los Ocho países más ricos), en julio, en San Petersburgo», Rusia.
«Es el momento de fortalecer el diálogo trasatlántico, entre Europa y los Estados Unidos de América, para promover una liberalización hasta ahora postergada por otros problemas internos y geopolíticos», consideró.
El economista argentino recordó que en 1991, Arthur Dunkel (entonces director general del GATT, organismo antecesor de la Organización Mundial del Comercio-OMC) logró destrabar la Ronda de Uruguay al redactar él mismo el borrador del acuerdo, pasando por alto a los diplomáticos».
«Fue atacado por su proceder, pero finalmente se logró un acuerdo. Su borrador es considerado decisivo en esas negociaciones. El director de la OMC, Pascal Lamy, no parece estar dispuesto hoy a dar ese paso», reflexionó.
Guadagni detalló que los subsidios alcanzan 380.000 millones de dólares estadounidenses anuales y casi cuadruplican la ayuda directa de los países ricos a los países pobres.
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