Empresarios mendocinos dedicados desde hace varias generaciones al cultivo de olivos para obtener aceites de reconocida calidad en el mercado nacional y exterior expusieron a legisladores por Mendoza antecedentes sobre la necesidad de creación de un Instituto Nacional de Olivicultura. En tal sentido, la diputada nacional Patricia Fadel (PJ) realiza trámites en el Congreso de la Nación para reflotar un proyecto de su autoría presentado en junio del 2005 para la creación de «un organismo de derecho público con capacidad para actuar privada y públicamente».
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El presidente de la Cámara Olivícola de Mendoza, Juan Carlos García Zuloaga, encabezó las demandas de este sector de la economía regional reclamando «urgencia para la creacióndel aludido» porque «los problemas que perjudican a los productores son muchos».
Entre ellos cita al «desmedido ingreso de aceitunas a Mendoza provenientes de provincias favorecidas con diferimientos impositivos» y en lo nacional «la inminente eliminación del arancel compensatorio que la Argentina aplica al aceite de oliva proveniente de la Unión Europea, que no obstante la calidad de aceites de España e Italia significa una competencia desleal para la producción nacional».
La región cuyana es la principal productora de aceitunas y sus derivados (aceites, aceitunas en fresco y envasadas entre otros) del país aportando entre 85% y 90% del volumen de las exportaciones y Mendozalidera esa producción en Cuyo.
En cuanto a la capacidad de procesamiento de la industria oleícola (sólo aceites) esta provincia lidera el rubro con 37% seguida de San Juan y La Rioja con 23% a 25% cada una.
Puntos clave
A nivel mundial, España cultiva 50% de la producción; Italia, 22%; Grecia, 15% y con porcentajes menores Siria, Túnez y Turquía.
En tanto, la diputada Fadel coordina reuniones con empresarios del sector para ultimar detalles y reflotar el proyecto, algunos puntos claves que contiene el articulado para la creación de un organismo nacional «con autarquía técnica, funcional y financiera y con jurisdicción en todo el territorio nacional», a semejanza de otro similar con sede central en esta provincia que supervisa y controla el cultivo, la calidad y elaboración de vinos, el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).
El proyecto propone para la conducción de tal organismo de un presidente y un consejo directivo que integrarían representantes de las provincias productoras, y entre los objetivos claves se destaca «la promoción de la actividad y contralor técnico de la producción, industrialización y el comercio olivícola».
Entre la fundamentación se enfatiza que «el consumo de aceite de oliva aumenta con firmeza y paulatinamente en países de altos ingresos como Estados Unidos, Canadá, Japón, Australia y Sudáfrica» y que «un organismo de esta especie generaría mayor credibilidad y seriedad en el tema de control de calidad cada vez más riguroso en el comercio internacional».
También aboga que «sin descuidar ni el mercado interno ni el correspondiente beneficio a los productores regionales, la conformación de un fondo especial para capacitación y promoción de la actividad» que derivarán «en un mejor control y ordenamiento de la producción y la calidad desde el cultivo hasta los procesos de industrialización».
En tal sentido la iniciativa promueve «el establecimiento de las funciones, recursos y poder de fiscalización del organismo», y la posibilidad de creación de un fondo especial para capacitación y promociones en el país y en el extranjero.
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