En la inauguración de la 121ª Exposición de la Sociedad Rural Argentina escuchamos atentamente lo planteado por su presidente, Luciano Miguens, en representación de nuestro campo. Ese mensaje nos mueve -en virtud de la responsabilidad con que nos hemos manejado a lo largo de nuestra vida-a escribir algunas reflexiones con respecto a nuestra actividad.
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Hace unos meses dijimos que en cualquier país del mundo, cuando el precio internacional de lo que se produce aumenta, se genera riqueza para el país en cuestión. En la Argentina, esto es al revés: quienes invierten, arriesgan y pretenden quedarse en el país están enojados, y la riqueza que ellos generan es expropiada por quienes administran transitoriamente el Estado.
Otra reflexión apunta a llamar la atención sobre la permanente sobreactuación de algunos funcionarios que pretenden confundir a la sociedad con la creación de enfrentamientos entre sectores y la búsqueda de responsables hacia afuera por daños causados al país por su ineptitud y el desconocimiento de los sistemas productivos.
Esto que afirmamos toma una particular importancia en esta oportunidad, porque la experiencia de haber inaugurado exposiciones durante años y el conocer los vericuetos previos al acto inaugural nos permiten creer que tanto los llamados telefónicos como el retiro de los representantes oficiales de la tribuna, así como las declaraciones posteriores, formaron parte de un plan previamente establecido.
El presidente de la Sociedad Rural cumplió con su deber de manifestar el sentir del sector agropecuario; otros dirigentes de entidades de similar jerarquía acompañaron este mensaje con su total adhesión. Por el contrario, el gobierno nacional -más allá de ratificar una enorme carga de prejuicios y una supina ignorancia del sistema productivo-aprovechó la oportunidad para buscar chivos expiatorios, promover divisiones incomprensibles y dejar en evidencia una vez más la into-lerancia ante el ejercicio del derecho por parte de quienes piensan diferente y dicen su verdad.
Nos da tristeza, nos da bronca, nos genera mucha incertidumbre que quienes siendo responsables de conducir los destinos de nuestro país puedan confundir sembrar, plantar, criar, crecer y desarrollar con cuestiones electorales, transitorias y oportunistas que sólo entienden aquellos que practican la política con letra chica.
En definitiva: como hombre de la producción, en la convicción de querer vivir en un país que reconozca a todos aquellos que producen pero además están convencidos y orgullosos del camino elegido, aspiro a que los responsables de las llamadas políticas públicas nos dejen hacer lo que sabemos.
(*) Productor agropecuario. Ex diputado nacional. Ex presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). Ex vicegobernador de Santa Fe.
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